En la Bombonera, cayó por 1-0, por el gol del juvenil Mauricio Tévez, que debutaba; tras 180 minutos de la temporada, el equipo de Bianchi ya está necesitado.
La Bombonera se preparaba para recibir al equipo sin Riquelme, y esperando ese cambio de actitud respecto al partido que perdió por Copa Argentina ante Huracán. En los primeros minutos el equipo de Bianchi comenzó de la mejor manera, acorralando a Ñuls, sin dejarlo jugar haciéndole una presión bien arriba. Gracias a esto la primera situación la tuvo Gago quien quitando una pelota cerca de la medialuna, saco un potente disparo que salió cerca del palo izquierdo. Pocos minutos después, Federico Carrizo, el ex Central, exigió a Oscar Ustari, quien respondió con firmeza sobre el sector derecho.
Con el correr de los minutos el partido fué decayendo disputado en la mitad de cancha y con pocas ocasiones de peligro. Sin embargo, a falta de segundos para terminar el primer tiempo, Newell´s se fué contra el arco de Boca, y así llegó el gol en los pies del debutante juvenil Tévez. Bernardi hizo ancha la cancha hacia la derecha y el debutante Mauricio Tevez sacó un latigazo envenenado que se hundió como una flecha en el segundo palo del desesperado Orion. Un gol de otra galaxia para alinear los planetas a favor de Newell’s antes del descanso. Vaya si acertó Raggio poniendo al pibe con edad de quinta.
El complemento mantuvo una dinámica similar a la de la etapa inicial con un Boca levemente dominante, jugando en campo contrario, y con un Newell’s expectante esperando la posibilidad de lastimar de contragolpe. Maximiliano Rodriguez casi sorprende tras una pelota magistral de Bernardi, pero ante el achique de Orion le erró al arco.
En el cuarto de hora final Figueroa la cedió a Maximiliano Rodriguez, que en velocidad levantó el disparo. Era la oportunidad para bajar la persiana y tumbar a Boca por toda la cuenta.
La gente comenzó a impacientarse y Bianchi mandó a la cancha a Castellani, Fuenzalida y Chávez para tratar de inclinar la balanza y alcanzar el empate. No obstante, el conjunto de La Ribera no llegó a inquietar en demasía a su rival a pesar de algunas llegadas aisladas como un remate de larga distancia del jugador chileno y una volea de Emanuel Gigliotti.
Los minutos finales encontraron a Newell’s defendiendo el resultado con el corazón en la mano. Ofreciendo cada gota de sacrificio para que no se le escape un triunfo precioso. Boca era pura impotencia, confusión y mediocridad táctica.
De esta manera, Boca dejó la Bombonera sumido en una preocupación porque el equipo no transmite nada de nada. Y los hinchas ya empiezan a impacientarse. No solo la salida de Riquelme es una causal para el descontento del hincha y la eliminación de la Copa Argentina, sino que ahora en un nuevo torneo el equipo cada día juega peor.
Gol de Newell´s
