Icono del sitio Realidad Sanmartinense

Los análisis de ADN finalmente confirmaron que Sonia Manzini es hija biológica de Raquel Briceño

Junín de los Andes – Sonia Manzini, es la mujer que hace casi 10 meses había denunciando que la jueza de Paz, Raquel Briceño, no era su madre biológica. En septiembre del año pasado, Manzini había denunciado a sus padres por apropiación de menores y supresión de identidad durante la última dictadura militar.

Extraoficialmente, y ante el matutino LM Neuquén, confirmó que el examen de ADN que se hijo junto a su madre, reveló que es hija biológica de Roberto Manzini, sargento retirado del Ejército, y Raquel Briceño, jueza de Paz de Junín de los Andes. La mujer obtuvo la confirmación de su identidad de parte del Juzgado Federal 2 de Neuquén, de acuerdo con el resultado del análisis de datos genéticos.

Cabe recordar que en marzo de este año, su hermano Julio Rafael y su primo Raúl Barizoni, no eran familiares de sangre. Ambas personas recuperaron su identidad, Julio tras haber sido apropiado, pudo conocer a su madre. Raúl, nacido en 1982, se crió con Raúl Camilo Barizoni, gendarme retirado, y Graciela Briceño, hermana de Raquel. Luego de las denuncias, la pareja le confirmó al joven que era hijo de otra pareja. La familia biológica pidió mantener en reserva su identidad.

Después de diez meses de denuncias, sospechas e incertidumbres, un examen de ADN confirmó que Sonia Manzini es hija biológica de la jueza de Paz de Junín de los Andes, Raquel Briceño, y del sargento retirado del Ejército Roberto Manzini. Así lo confirmó extraoficialmente a LM Neuquén la mujer que había entrado en dudas, luego de descubrir que su hermano y su primo habían sido apropiados por sus padres y un familiar.

“Si son mis padres, como se demuestra por el resultado del ADN, no puedo entender cómo llegamos a este entramado de mentiras, ocultamientos”, dijo Sonia Manzini en diálogo con el diario neuquino. Por diferentes situaciones que vivió durante su niñez y adolescencia, Sonia llegó al punto de tener dudas, no solamente de su hermano y su primo, sino también su propia identidad.

“Tendré que trabajar con esta situación porque no puedo seguir haciéndome preguntas, sabiendo que mi hermano no es mi hermano”, sostuvo la mujer, quien confirmó que desde que hizo la denuncia recibió constantes amenazas de su padre.

Salir de la versión móvil