Villa La Angostura – El Juzgado Federal de Zapala ordenó el allanamiento del municipio, llevado a cabo por personal de Gendarmería, por la denuncia de faltante de Ketamina que radicó el auditor municipal días atrás.
Mientras se allanaban las oficinas del municipio, y donde no se dejaba que entren o salgan personas, en forma paralela también fue allanada la dependencia de Zoonosis que funciona en el edificio del exhospital.
Trascendió que entre los elementos secuestrados hay documentación y frascos de ketamina que estarían en la caja fuerte del municipio.
La situación tomó estado público cuando el auditor municipal, Gerardo Minnaard radicó la denuncia en el juzgado federal de Zapala por manejo irregular y presunto faltante de ketamina en la deñegación de zoonosis.
La denuncia
Cabe recordar que el auditor municipal, Gerardo Minnaard radicó la denuncia en la fiscalía local a principios de agosto pasado, tal como publicó en primicia DiariAndino.
El fiscal jefe de la Cuarta Circunscripción Judicial, Fernando Rubio, se declaró incompetente por entender que la causa está vinculada al tráfico o manejo de narcóticos, materia exclusiva del fuero federal. Por esa razón, derivó la causa al juzgado Federal de Zapala.
El auditor viajó a Zapala por requerimiento de la fiscalia federal, que lo convocó para que ratificara la denuncia y ampliara información sobre algunos puntos.
El caso
Entre la renuncia de la ex veterinaria municipal (septiembre de 2016) y el ingreso de la actual veterinaria Mariana Armendariz –mayo de 2017-, habrían desaparecido del departamento de Zoonosis Municipal varios frascos de Ketamina, un potente psicofármaco que en Veterinaria se utiliza para anestesiar a los animales.
La droga, en pequeñas dosis, suele utilizarse en el mercado ilegal de estupefacientes. Por eso, el manejo y almacenamiento de ese medicamento tiene un protocolo y registro especial.
La cantidad de ketamina que podría haber faltado alcanzaría para producir unas 2.500 dosis del psicofármaco para comercializar en el mercado ilegal, cuyo valor ascendería a unos 500 mil pesos.
La investigación inició cuando el auditor advirtió en el sistema SIAF la existencia de una constatación de inventario de Zoonosis realizada por la escribana Mariela Duarte, y ordenada por la secretaria de Gobierno, Silvia Barria.
Según asegura en la denuncia, en el inventario se constata, entre otras cosas, la existencia de seis frascos vacíos de Ketamina y 8 frascos de Ketamina, pero sin identificación ni número de lote, ni fecha de vencimiento.
El auditor recuerda que existe un protocolo expreso de SENASA y una obligación de la ANMAT referida al control de la utilización de esta sustancia.
Minnaard entrevistó a la actual veterinaria, quién participó del inventario notarial. La profesional aseguró que actualmente lleva el registro previsto por el SENASA, pero que no encontró el registro anterior cuando asumió el cargo.
En la denuncia el auditor pide “que se investigue la irregularidad en cuanto al manejo de dicha sustancia, la real existencia de dicha sustancia por carecer de la identificación que permitiría rastrearla y la falta de control o vigilancia del establecimiento que almacena eso por parte de los funcionarios”.
El objetivo de la denuncia era establecer si desaparecieron o no en algún momento varios frascos de Ketamina del departamento de Zoonosis, y si en caso de comprobarse el faltante, fue producto de un hurto o robo.
La Secretaria de Gobierno, Silvia Barria estaba enterada del supuesto faltante de varios frascos de ketamina, y por eso, el 9 de mayo la funcionaria ordenó el nuevo inventario, pero ante la escribana.
«Está todo en regla»
Respecto de la denuncia, dias atrás el intendente Guillermo Caruso aseguró al diario La Mañana que “está todo en regla”.
“Nosotros todavía no hemos recibido ningún requerimiento de la Justicia Federal. De todas formas, tenemos todo en orden porque, si no, ni el Senasa ni las droguerías nos permitirían comprar ketamina”, explicó Caruso.
“Si hubiese un robo de ketamina, yo sería el primero en denunciarlo porque es un droga extremadamente peligrosa”, aclaró.
“A partir de esa falsa denuncia, decidimos poner la droga en la caja fuerte de la intendencia para evitar cualquier extravío raro”, aseguró Caruso.

