
A partir de diversas aplicaciones, las mejoras comienzan a ser visibles de forma gradual y desde la primera sesión, ya que se notará que la superficie de la piel está más suave, firme y tensa.
Los estudios clínicos indican que los pacientes experimentan una reducción media de 1 a 3 centímetros, tras una sesión. Una investigación reciente realizada entre pacientes que se someten al tratamiento tras el parto muestra un nivel de satisfacción del 97%.
VelaShape III utiliza la luz infrarroja sumada a la energía de radiofrecuencia y al sistema de absorción. Esta combinación produce un nivel intenso de calor aplicado a las células adiposas al tejido conectivo circundante y a las fibras dérmicas subyacentes de colágeno. La absorción y el calentamiento de la piel estimulan el aumento de la producción de colágeno y la elastina punto como resultado se reduce la flacidez localizada y el volumen corporal y se produce una mejora general de la textura y estructura de la piel.
El tratamiento es seguro y eficaz para todo tipo de pieles y tonalidades. No se han detectados efectos nocivos para la salud a corto o largo plazo.
La mayoría de los pacientes opina que el tratamiento con VelaShape es cómodo y lo compara con un masaje de calor aplicado los tejidos profundos. El tratamiento ha sido diseñado para ajustarse a la sensibilidad y el nivel de comodidad del paciente. Es habitual sentir una sensación de calor durante unas horas tras la aplicación de tratamiento. Asimismo, es posible que la piel permanezca enrojecida durante varias horas.