Realidad Sanmartinense

Se realizó la segunda edición de “El CIART no tiene techo”

En una tarde de domingo de sol otoñal, con música, danza e intervenciones artistas, hoy se llevó adelante otro número de “El CIART no tiene techo”, con el objetivo de visibilizar la situación en la que se encuentra la institución: brinda más de 80 talleres a una matrícula de 900 alumnos y funciona con 4 aulas. Si bien el Consejo Provincial de de Educación se comprometió a encontrarse en febrero para avanzar con el proyecto de construcción de un edificio propio, que ya tiene un predio asignado, los tiempos se dilatan y la reunión todavía no se produjo.

«Queremos empezar con la construcción del edificio nuevo lo antes posible, porque la situación ya no da para más», explica Iris Otaño, Directora del CIART Nº5. La institución funciona hace 37 años en una casa que el municipio les presta, la cual es demasiado chica para la matrícula actual y, además, es poco segura: los laboratorios de grabado y de fotografía funcionan en baños remodelados, en donde no hay una ventilación adecuada para los gases que emanan los solventes. Los espacios no se adecúan a los requerimientos de los talleres que se realizan, ya que no fueron pensados para ellos. Entre muchas deficiencias que tiene la construcción, se destaca el hecho de que haya aulas a las que se accede por una escalera de emergencia externa, por lo que quienes tienen dificultades para caminar o están en silla de ruedas no pueden acceder.

Hubo un anteproyecto que se realizó a la par del de la Escuela de Música, en 2011. Esta última fue la que se construyó primero, ya que el presupuesto no era suficiente para ambos edificios. El problema es que ese anteproyecto ya no contempla las necesidades actuales del CIART por lo que hay que reformularlo. “Nosotros ya tenemos “la tarea hecha”, tenemos detallados todos los requerimientos que precisamos para un buen funcionamiento de las actividades, entonces queremos reunirnos con Arquitectura Escolar para que ya puedan desarrollar el proyecto final y que se contemple en el presupuesto de 2020”, precisa Iris.

El evento se realizó en el terreno que está asignado a la construcción del edificio del CIART, al lado de la Escuela de Música, y contó con danzas circulares, talleres de grabado, espectáculo de danza folklórica y música en vivo. Desde el mediodía y hasta las 17 horas, muchas familias se acercaron para colaborar en la visibilización del conflicto y para disfrutar de una tarde de otoño en familia, al aire libre y de propuestas artísticas.

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