Lorena Forgiarini tiene 37 años y Leonardo Cañete, 42. Están casados hace 19, pero comparten la vida juntos desde hace 23 años. “Ella tenía 14 y yo 19 cuando nos conocimos, toda una aventura”, confiesa Leonardo, y luego agrega: “Nos casamos, y en el 2000 quisimos tomar otro rumbo y nos vinimos acá, buscando calidad de vida. Estábamos cansados de las grandes ciudades y de las corridas. Yo estaba enamorado de San Martín de los Andes y logré que Lore también se enamore”, dice entre risas.

Nacieron en Quilmes, tienen tres hijas y desarrollan juntos un negocio de informática en la ciudad, La Zona, que en 2006 comenzaron a llevar adelante con unos socios y que hoy lo continúan atendiendo ellos dos: “Tirando juntos, como en todo”. Hace cuatro años que entrenan a la par. Leonardo explica: “Yo lo hago desde siempre y Lorena, al ver el entorno y lo lindo que es correr acá, se enganchó. Participamos de las carreras que podemos y juntos corrimos ya el Tetra en el 2017”.
Lorena cuenta: “Él no lo quería correr al principio, pero yo tenía muchas ganas y lo convencí. Es que el entrenamiento es muy duro, pero es muy linda la experiencia para compartirla”. Se suma Leonardo: “Es un desafío participar del Tetra. Entrenar para correrlo es muy fuerte y hacerlo en pareja es una cosa extraordinaria; la verdad es que es muy lindo”.
La pareja afirma: “Tenemos el apoyo de la familia que nos espera en la llegada. Cuando escuchás la música antes de la largada se te pone la piel de gallina, te sube la adrenalina. Igual que en la llegada, cuando la gente te aplaude, es muy emocionante. No importa en qué puesto llegás, sino poder terminarla de la mejor manera”, dice Lorena.
Leonardo aclara: “Se sufre durante la carrera. Es como que tiene muchas etapas. Los nervios antes de la largada. La explosión al arrancar. Las peleas cuando las cosas no salen que se compensa cuando uno está cansado y el otro tira para adelante. El llanto que siempre aparece, al final, al llegar, ver la meta, la familia, los amigos”.
“Cuando llegamos a San Martín siempre nos llamó la atención el Tetra de Chapelco. Veíamos pasar a los corredores y decíamos estos están todos locos, corriendo con el frío, con la lluvia, y hoy, en pleno invierno, con nieve o lluvia estamos entrenando y los locos somos nosotros”, explican los dos riéndose juntos. A sus hijas también les gusta hacer deportes (básquet, gimnasia, fútbol, danzas) y ahora están corriendo con Facundo Quiroga, “que armó un grupo muy lindo”.
“Nos encanta vivir en San Martín de los Andes. Estamos felices de vivir acá”. Aunque a veces la lluvia o la familia que está lejos, aclaran. “Siempre nos vienen a visitar”. Y ahora con el Treta son un poco más de esta ciudad que tiene una prueba deportiva que le suma identidad. Entusiasmados y pensando en la largada dicen: “Esperamos poder hacer una muy buena carrera y disfrutarla con todo”. Seguro que así será.
Producción y fotos: Leo Casanova