Realidad Sanmartinense

Clásico 0 a 0: River quiso un poco más, Boca no lo dejó

Simplemente eso, un partido más fue el que disputaron River y Boca en el Monumental, ante un estadio lleno, que terminó sin goles y sin demasiadas llegadas peligrosas a los arcos rivales. Dentro de un mes se vuelven a enfrentar por la semifinal de la Copa Libertadores, ahí la historia será otra.

Mientras River decidió tomar la iniciativa en el Superclásico eligiendo el sector izquierdo para atacar y con su habitual presión alta complicando la salida de Boca, le costó encontrar profundidad para generar peligro en el arco de Esteban Andrada.

El Boca de Alfaro intentó priorizar el orden, de esa manera llegarle al arquero de River, Franco Armani, fue casi imposible. Nicolás de la Cruz se mostró como el más claro y cuando promediaba el primer tiempo encaró de la izquierda al centro y sacó un remate que se fue lejos.

Boca con su planteo mezquino sin jugar ni dejando jugar al rival, emparejó el desarrollo con bochazos a Hurtado, pero siempre lejos del área rival.

Media hora en la que River gastó energía intentando y chocando contra mil piernas de Boca y las manos de un arquero siempre tan bien ubicado como Andrada. Recién cuando Alfaro liberó a Mac Allister, el equipo se animó a pasar la mitad de cancha. Y así tuvo tres tiros libres desde los costados generados por Hurtado, entusiasta y de esos que no te dejan respirar pero también irresponsable porque le dio un planchazo a Díaz que sólo Rapallini no lo vio como roja.

El ingreso de Reynoso por De Rossi fue la primera señal de que Alfaro iba a intentar, al menos, llevar el partido unos metros más cerca de Armani. Al toque, apareció Gallardo mandando la suya: Matías Suárez que con velocidad y concepto de juego, le dio una asistencia fantasista a Borré que, una vez más, Andrada controló. Ya con Tevez en cancha, con las piernas cansadas de Palacios -debió salir- y el apuro, River siguió dejando la sensación de dominador pero lejos de lastimar a un Boca opaco, sin ganas de tener la pelota y enamorado del 0 a 0 desde antes de llegar al Monumental.

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