La pregunta que se hacen los vecinos día a día, mientras los colectivos no les paran, no parece tener respuesta. El conflicto que tuvo su detonante con la decisión de la empresa de quitar unilateralmente frecuencias, generó reuniones pero hasta el momento ningún resultado. Cada uno de los actores considera la responsabilidad del otro al momento de dar una respuesta, pero ninguno se decide a encarar una solución.
El lunes 23 de septiembre la empresa Expreso Los Andes comunicó que eliminaba frecuencias porque las condiciones de operación eran deficitarias. Esto es, como el estado nacional decidió congelar los subsidios para trasnferírselos a las provincias y los municipios, la empresa tuvo más gastos y los número no le cerraban. Así responsabilizó al estado y quitó las frecuencias. El Estado municipal fue a pedir apoyo a la provincia, que fue desembolsando una parte y lo que faltaba lo propuso cobrar con el aumento del boleto. Así que, con una solución parcial terminó el problema en manos de los concejales. El Deliberante, que parecía que iba a aprobar el aumento a $39, finalmente (y no le quedó otra) terminó escuchando a los vecinos y retiró el proyecto. Mientras tanto pasó otro colectivo lleno que no paró.
Después del jueves en que los vecinos, y muchos estudiantes lograron hacerse escuchar, el secretario de hacienda convocó a una reunión con los concejales a ver como iban a seguir. ¿? Desde ese momento, es decir desde hace dos semanas, nadie dijo/hizo nada más.
Así que, la empresa responsabiliza al estado por no tener subsidios ni aumentar de boleto. El departamento ejecutivo responsabiliza al Concejo Deliberante por no aprobar el aumento. Y los concejales responsabilizan a al departamento ejecutivo por no aplicarle sanciones a la empresa ni exigirle que restablezca los servicios.
Como la solución parece estar atada a un indefectible aumento del boleto, nadie quiere pagar el costo político de aplicarlo, al menos antes de las elecciones, así que todo está como si nada y otro colectivo pasó sin parar.

