Realidad Sanmartinense

Arranca noviembre con importantes aumentos en todos los ámbitos

Luego de las PASO, la economía argentina sufrió un descalabro tal que el gobierno nacional se vio obligado a tomar ciertas medidas económicas para frenar los aumentos producto de las corridas cambiarias, para poder llegar con chances a las elecciones del pasado domingo.

En aquel momento congeló el precio del barril del petróleo para mantener el precio de las naftas, y de esa manera mantener los precios de algunos productos alimentarios, que junto con la quita del IVA ayudó a los consumidores a sobrellevar de alguna manera la economía familiar.

A partir del 14 de noviembre el vence ese congelamiento dispuesto por el gobierno nacional, por eso todas las miradas apuntan al precio que tendrán los combustibles porque se sabe que tanto las naftas como el gasoil, tienen precios atrasados al menos un 20%.

Así lo expresó Raúl Castellano, titular de la Cámara de Combustibles, que señaló en Buenos Aires que «se habla de un aumento del orden del 4 % antes de fin de año».

«Ya es bastante claro que el gobierno congeló el precio de la nafta por una cuestión electoral», dijo y acotó que «el litro de nafta súper debería estar en $60». En el sector se maneja una referencia internacional como medida: el valor de la nafta súper debe moverse entre 1 y 1,15 dólares por litro.

Foto: RSM

No se descubre nada si se menciona que de subir el precio de las naftas, el precio de los alimentos también sufrirán un importante aumento. De hecho ayer el Ministerio de Producción y Trabajo finalmente informó que los Productos Esenciales, cuyos precios estuvieron congelados durante seis meses, pasarán a formar parte del listado de 529 que componen el programa Precios Cuidados.

De los 64 ítems, sólo quedarán en el programa madre 46, que permanecerán hasta el 7 de enero pero con una suba promedio del 13%. De acabarse esta regulación, los clientes podrían pagar hasta un 31% más para conseguir artículos similares que no se encuentran afectados por el control de precios.

Foto: RSM

Los productos enmarcados en el listado oficial, que incluyen alimentos básicos como leche, arroz, harina y azúcar, se mantienen con los mismos valores de mercado desde hace seis meses, cuando se anunció el inicio de este control de precios. Los bienes sustitutos de otras marcas, mientras tanto, sufrieron un paulatino incremento de precios que lo despegó de estos valores.

En ese contexto, se estima que el fin del programa podría traducirse en una fuerte suba de precios en estos bienes seleccionados, para que estos alimentos tengan etiquetas más similares a las del resto de sus competidores. Aunque algunos proveedores ya anunciaron que no renovarían su compromiso con el Estado nacional, otros solicitaron que se les autorice una suba de entre el 10% y el 20% para renovar su presencia en el programa.

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