El sábado, en un predio del Club Embajador bañado de sol, se realizó un Encuentro de Fútbol Callejero. Se convocó a jóvenes de Cordones de Chapelco, el Arenal y del Club Embajador para compartir desde esta modalidad original de juego, así como desde la música, el dibujo y el circo.
El fútbol callejero es uno de esos grandes inventos: reúne al deporte más popular del país con una metodología que construye respeto, diálogo e integración social.
“Se basa en darle protagonismo a los pibes: ellos son los encargados de poner las reglas y de cobrar las faltas, se le da valor a su palabra”, explicó Maxi, uno de los coordinadores del encuentro y quien está a cargo del taller de fútbol callejero en Chacra 30. “El adulto lo que hace en este espacio es acompañar, intentar ayudar para que, mediante el diálogo, lleguen a un acuerdo entre ellos”.

La
metodología tiene tres momentos: “al principio, los pibes se juntan y se ponen
de acuerdo respecto a cuáles son las reglas que quieren poner; después viene el
juego en sí mismo; y por último hay espacio de reflexión, donde nos juntamos y se
hace un balance, hablamos de si se respetaron las reglas o de si se sintieron cómodos
con el equipo, por ejemplo”, detalló Maxi.
Así, escapa
de lo que es el futbol tradicional: no hay un árbitro que imparte justicia, es un
juego mixto, en donde se comparte entre chicos de edades diferentes. Los
equipos se van transformando a lo largo del día, y las reglas también, se van
ajustando para lograr un juego en el que todos se sientan cómodos.
“A veces en el fútbol tradicional se juega contra el otro, acá se juega con el otro: sin el otro no podemos jugar, no podemos construir”, expresó Maxi. Y esa falta de rivalidad fue evidente a lo largo del encuentro: «iban jugando cambiando los equipos, no se dividían por los grupos de cada barrio, se organizaban entre ellos, integrándose para jugar», explicó Nati, voluntaria de los talleres y encuentros.
El Encuentro, llamado Encuentro Cultural y Deportivo para la Integración, comenzó a las 10 de la mañana y se extendió hasta las 14 horas. Y fue completo: luego de que los niños y adolescentes pudieran jugar al fútbol, tocar tambores y dejar su arte en una bandera comunitaria, se compartió un almuerzo y un espectáculo de circo.
«Vi a los pibes pasándola bomba. La idea era que, quienes no tuvieran ganas de jugar al fútbol en algún momento, tuvieran otras opciones, pudieran ir a tocar tambores, a dibujar o a pintar la bandera. Y se coparon en todas las actividades», compartió Nati.
Tanto los talleres anuales de Fútbol Callejero como el Encuentro del sábado, forman parte del Dispositivo Integral de Abordaje Territorial que tiene el Sedronar en la localidad. La idea de éste es promover la integración de la comunidad como estrategia preventiva de consumos problemáticos. Y las metodologías utilizadas son integrales, los profesionales de la salud trabajan en diálogo con distintos talleres. Así es como el fútbol se vuelve una manera de restituir derechos vulnerados de jóvenes y adolescentes de San Martín de los Andes.
El Fútbol Callejero ya había tenido su auge en la localidad: en 2007 San Martín de los Andes salió campeón en el Encuentro nacional de Fútbol Callejero, realizado en Bariloche. Pero, luego de unos años, la liga local de esta metodología se interrumpió. Desde hace un año volvieron los talleres a los barrios y el encuentro del sábado se perfila como el primero de muchos.
Foto: Rocío Ricaurte – RSM