Realidad Sanmartinense

Jeremías Vergara: «Si no reinventamos la escritura, nos morimos»

Durante el invierno del año pasado la intensidad de la nevada dejó muchos barrios sin luz, sin gas, incomunicados y aislados. Jeremías Vergara aprovechó ese tiempo adverso para escribir un diario que se transformó, a principios de este año, en Notas de Invierno, editado por Muscaria Ediciones. RSM  tuvo la oportunidad de conversar con el autor acerca de este nuevo material.

«Escribir hasta ser comido. Escribir para molestar.» (Fragmento de Notas de invierno)

Apenas 22 páginas se acobijan en este libro de tapas rústicas, parte de una edición limitada de apenas 130 ejemplares, impreso entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura por Muscaria Ediciones. Se abre directo al texto, sin prólogos, sin rodeos. Es el diario de un hombre atrapado en la nevada del 2019. Un compendio de notas que empiezan un 12 de julio y terminan un 28 de julio, en cuya esencia flota la locura alumbrada por la soledad, por el ruido que hace el silencio cuando no se tiene con quien hablar.

«Escribo para no dejar que las palabras hagan del suelo lagunas» (Fragmento de Notas de invierno)

Las notas se suceden numeradas, narrando de forma concisa eventos aterradores. El frío, la nieve, las goteras que forman lagunas, los hombres que habitan las goteras y murmuran. Quemar libros para calentarse. Leer para enloquecer. Escribir para molestar. La narración cada tanto se tropieza con poemas enhebrados en críticas sociales, reflexiones y recuerdos personales. Con lenguaje coloquial y cotidiano, las palabras se acomodan en un orden musical, con sobretonos de furia, de miedo. Leerlo es vivir ese encierro helado, rodeado de sonidos que no son nada, pero significan todo.

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Jeremías llega a la entrevista, encuentra un ejemplar de su libro en la mesa, leído y subrayado, y se pone a hojearlo. Lo mira con cariño, quiere saber qué se remarcó. La charla no se hace esperar porque está cómodo hablando de libros.

RSM: ¿Qué es para vos Notas de Invierno, subjetivamente?

«En sí, Notas de Invierno fue una manera de llevar adelante lo que fue el invierno pasado. Yo vivo en una zona de campo, donde se complica mucho cuando nieva por no tener la infraestructura del pueblo. Estamos en la periferia. El personaje del libro atraviesa el invierno con todas las complicaciones de estar en un lugar rural pero tiene la particularidad de estar solo, enriqueciéndose de su entorno. En el diario lo que hace es habitar un mundo que solo él puede habitar, afuera es inhabitable. Espera que llegue gente que nunca va a llegar. Es un relato muy introspectivo.»

RSM: Sí, está atravesado por muchos elementos mágicos que rozan la locura…

«Sí. Lo que intenté marcar es la necesidad del hombre de comunicarse. Él carece de eso, no puede hablar con otras personas, está aislado. Tiene la necesidad de habitar desde otro lugar su propia cabeza. Él inventa personas que viven en las goteras y les recita poesías. En un momento logra salir, caminar por la ruta, y se preocupa por esa gente que ya no ve, que estaba ahí.»

RSM: El relato es una mezcla de narración con poesía, pero muy cercano al lenguaje del día a día, ¿cómo fue ese pasaje de la poesía que venías haciendo a escribir un diario?

«Me costó. Pero si no reinventamos la escritura, nos morimos. Yo no escribo para que a la gente le guste. «Escribir para molestar», dice el libro. Trato de que las producciones que llevo adelante sean cosas que me gusten a mí, que no se asemejen a otros libros. No hay un afán de que esto sea masivo. Sin embargo, creo que a lo largo del tiempo fui rompiendo un poco con eso de que la poesía es para un cierto tipo de gente. Voy a las escuelas, viajo por todo el país mostrando lo que hago a gente que por ahí nunca leyó poesía y se ha podido sensibilizar. Esa es la idea.»

RSM: ¿Cómo es el trabajo de llevar la poesía a las escuelas?

«Yo siento que desde el imaginario social hay una idea de la poesía como algo que no tiene valor, pero vas a las escuelas y le mostrás a los chicos todo lo que podés aprender a través de la poesía, a escucharte, a escuchar al otro, poder sacar a relucir tu sensibilidad, que es lo más importante. La idea es empoderarse en esa sensibilidad. Los chicos ven el trabajo musical del texto y te puedo asegurar que les encanta. Les leo poesía de Tolkien a nenes de segundo grado y se entusiasman.»

RSM; ¿Cómo surge el poder editar con Muscaria?

«Se hizo una edición limitada de 99 ejemplares y como hubo mucha demanda se hicieron 30 más. En las dos noches de las artes los vendimos casi todos. Muscaria es una editorial que surge por Matías Castro Sahilices, un escritor rosarino que vive acá, y Victoria, que vive en Villa La Angostura. Es un proyecto de ellos dos y el primer libro que se editó fue este.»

RSM: Si tuvieras que definirte, ¿quién es Jeremías Vergara?

«Bueno yo nací acá. Mis obras están firmadas como Vergara, que es el apellido de mi abuela, pero hace poquito me lo cambié a Neumeyer, el apellido de mi abuelo, para que no se pierda. Mi bisabuelo vino en 1922, cuando esto estaba recién arrancando. Yo empecé a escribir poesía en el colegio. Tuve un compañero de banco que se suicidó, en cuarto año, y mi primer escrito lo hice para él. Lo que trato de hacer es una poesía para ser escuchada más que para ser leída. Intento construir desde mi propia lectura. Siempre que leo, en los recitales de Black Metal en los que participo, los escritos están acomodados a mi voz. Yo te estoy contando lo que dicen las voces que me habitan.»

RSM: Tradujeron a Braille uno de tus libros, ¿es así?

«Sí. El punto táctil  es la editorial de Neuquén que sacó El escritor maldito en Braille. Son ediciones inclusivas, sacan el libro en idioma universal acompañado con Braille. Y eso estuvo re bueno porque nunca pensé que se podía adaptar. El editor acomodó los textos, hizo una selección de los que le parecían más accesibles para ser leídos de esta forma. Es el primer libro de la temática a nivel provincial y lo declararon de interés municipal.»

RSM: ¿También hay bandas de rock  que usan tus textos en canciones?

«Sí. Surgió la posibilidad de trabajar con un amigo que vive en Córdoba y tiene un proyecto solista. Él hizo una selección y adaptación de los textos de El escritor maldito y los transformó en canciones que salieron en un disco bajo un sello alemán. Es brutal porque se hizo todo un trabajo de composición, hay violines, chelos, es black metal atmosférico. Él se fue a Finlandia y el disco terminó saliendo allá. Ahora va a salir otro disco en Ucrania, con una banda de Santa Fé que me pidió un texto. Todo esto sale de los recitales en los que me invitan a participar y de las redes sociales.»

RSM: ¿Qué lugar tiene la literatura, para vos, en el pueblo?

«En el pueblo está lleno de gente que escribe, lo cual está buenísimo. Todos deberían escribir. Lo que sí me parece un gran error es considerarse un poeta por sacar un libro. Hay mucho trabajo, sentarse, laburar el texto, yo he estado años trabajando un libro. Siento que se ha diluido la idea del trabajo que lleva un libro. Hay una necedad de querer mostrar que la poesía es algo sencillo. Yo considero poetas a los que ya están muertos y es su obra la que habla por ellos. Los que escribimos ahora somos aprendices de la poesía. En este libro están mis vivencias, fui atravesando el invierno con mis palabras y aprendí de eso.»

RSM: ¿Cuál es tu escritor favorito?

«Me gusta mucho Tolkien porque él construye en imágenes. Fue una de mis primeras lecturas. El primer libro que tuve me lo regaló mi papá, El retorno del rey, el tercer libro de El señor de los anillos, que lo vendían en La Anónima a $12, en el 2002, 2003. Él me lo compró y leí el final de la historia. Después fui leyendo los demás. En la escuela nos daban a leer cosas que no se entendían. Yo leí a Tolkien y me encantó la épica, el folklore de la oralidad y la atmósfera que es la que vivimos acá, las montañas, los bosques y los ríos.

Fragmento de Notas de Invierno en la voz de su autor: https://realidadsm.com/wp-content/uploads/2020/02/nota-voz-jere.mp3?_=1

Bibliografía del autor:

2012 – El escritor Maldito

2013 – Tierra Silenciosa

2015 – Necromancia

2017 – Grimorio (Novela Gráfica)

Fotos: Gentileza

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