En la sesión del día de ayer, los concejales aprobaron la ordenanza que adhiere a Ley Micaela que establece la capacitación obligatoria en temas de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñan en la función pública. Formalmente el Concejo Deliberante adhirió a la Ley Provincial 3201 que a su vez adhiere a la Ley Nacional 27.499.
La ley especifica que los organismos públicos podrán realizar adaptaciones de materiales y programas, o en su defecto desarrollar uno propio, rigiéndose por «la normativa, recomendaciones y otras disposiciones que establezcan al respecto los organismos de monitoreo de las convenciones vinculadas a la temática de género y violencia contra las mujeres suscriptas por el país».

Si bien la ordenanza fue aprobada por unanimidad, uno de sus artículos tuvo dos propuestas diferenciadas. En lo que se refiere al diseño de los programas de capacitación, el bloque del Frente de Todos propuso que estos fueran elaborados en el marco del Consejo Local de Género, en el que participan las organizaciones de género.
Sin embargo, el artículo 5 que fue aprobado por los bloques de Juntos por el Cambio y Movimiento Popular Neuquino expresa que la organizaciones de género «presentarán a la autoridad de aplicación» los programas de capacitación.
Esta diferencia sutil marcar el rol de las organizaciones de género en la elaboración de los programas. Mientras que en el primer caso tienen una injerencia determinante, en el caso que se terminó aprobando el rol es consultivo.