El Coordinador de la Clínica Chapelco explicó que “más allá de que lleguemos a una circulación comunitaria tenemos que evitar un brote desmedido”

El Médico Coordinador de la Clínica Chapelco, Dr. Alejandro Galván dialogó con RSM sobre las acciones que llevan adelante para mantener en cero el contagio intrahospitalario, más allá de la cantidad de casos que han tratado en estos siete meses de pandemia. Analizando la situación epidemiológica de la ciudad consideró que aunque el contagio comunitario parece inminente, el objetivo es atenuar el aumento de casos para no sobreexigir el sistema sanitario.

Foto: Archivo

RSM: ¿Cuál es el análisis que realizan desde la Clínica Chapelco ante la cantidad de conglomerados que se están estudiando en San Martín de los Andes?
Alejandro Galván: Estamos un poco preocupados ya que si bien no hay circulación local, depende mucho de nosotros retrasar su inicio. Nuestra preocupación también se debe a que tanto Neuquén como Zapala tienen, aún, muchos casos y todavía cada tanto nos derivan pacientes. Como son casos que necesitan realmente una terapia, en general  ocupan una cama durante muchos días.

RSM: ¿Cuáles serían las acciones necesarias para no saturar el sistema sanitario?
A.G.: Debemos abocarnos a que el inicio del pico de contagios se retrase lo más posible. Tiene sentido que haya casos porque es imposible pensar que San Martín de los Andes vaya a ser una burbuja permanente. Pero lo importante es que la curva de contagios sea lo más plana posible, es decir que haya la menor cantidad de casos por día. Por eso, más allá de que lleguemos a una circulación comunitaria tenemos que concentrarnos en evitar un brote desmedido.

Esto no quiere decir que haya fallado alguien ni que se hayan hecho mal las cosas. Se hicieron como se podían hacer y en todas las ciudades del mundo hubo circulación comunitaria. Es un virus que se transmite muy fácilmente.

El tema es que la cantidad de casos por día tiene que ser coherente con la capacidad del sistema de salud. En el caso de San Martín de los Andes, la capacidad está bien, pero no le sobra. De hecho se puede considerar que está un poco exigido ya que hay que sostener a Villa La Angostura y Junín de los Andes, sobre todo porque no deja de haber internaciones por otras patologías.

RSM: ¿Cuál es la situación de ocupación de camas de la Clínica Chapelco?
A.G.: En sala general tenemos pacientes COVID internados y tenemos camas reservadas. En terapia intensiva tenemos dos camas libres y esta es una buena semana. La semana pasada estuvimos bastante al límite con las camas. Tanto en terapia intensiva como en sala general. No nos tenemos que olvidar que la mayor cantidad de casos van a ser moderados, es decir que van a requerir internación en una sala general, preparada y con profesionales que tengan experiencia. Esto es muy importante porque los críticos van a ser los menos. 

RSM: ¿Cuál es la situación del personal de la Clínica Chapelco?
A.G.: Nosotros tenemos un beneficio que es que estuvimos mucho tiempo trabajando con pacientes sospechosos que después terminaban siendo negativos. Eso nos permitió aceitar los protocolos en situaciones sin riesgo. Además trabajamos mucho en charlas y capacitaciones para todo el personal. Estas charlas en las que evacuamos dudas sirvió para que se quitaran el miedo. También el hecho de no tener contagios después de haber tratado a más de 20 pacientes COVID, fue un refuerzo positivo para el personal que le permitió creer que cada uno está haciendo bien las cosas que le corresponde.

Lo principal en los trabajadores y las trabajadoras es que crean en lo que se les dice. Que ellos piensen que están haciendo las cosas bien es la herramienta más fuerte que hay. Esto les permite tomar conciencia de que el esfuerzo que hacen por estar separados, por cambiar las costumbres, suprimiendo la convivencia en  espacios comunes que antes se usaban para compartir un break, es positivo y nos llevó a no tener ningún contagio.

Igualmente no quiere decir que no vaya a haber contagios. Es algo que, con tantos pacientes en algún momento va a pasar.

RSM: ¿Desde la Clínica Chapelco se trabaja en los protocolos para poder mantenerse sin contagios?
A.G.: Tenemos un protocolo interno que lo actualizamos mes a mes porque las recomendaciones que hace Nación hay que adecuarlas a la realidad local. Por ejemplo, se van sumando nuevos controles. Ahora, le tomamos la temperatura a todos los empleados que ingresan a la Clínica. Todos los trabajadores están llevando adelante un sistema de turnos alternos, que pueden ser bloques horario, días o semanas. Lo mismo sucede con el personal administrativo. Lo bueno es que todos estos cambios fueron bien recibidos por todo el personal.

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