El presidente de la Comisión de Vivienda del Concejo Deliberante, Martín Rodríguez analizó la problemática que atraviesa San Martín de los Andes. Su evaluación lo lleva a considerar que “la ciudad de San Martín de los Andes tiene un problema estructural en su modelo de desarrollo”.

El edil, que ocupó la dirección del área durante la administración de Juan Carlos Fernández, explicó que “el acceso a la tierra y la vivienda no solo afecta a los sectores populares, sino también a los sectores asalariados, profesionales y jóvenes. El motor de crecimiento está ligado al turismo pero concentrado en la construcción por lo cual el nivel de especulación inmobiliaria tira para arriba el precio de la tierra y lo vuelve inaccesible”.
Respecto a los valores de acceso a la tierra, Rodríguez entiende que “a una familia compuesta por un matrimonio que tiene ingresos con dos salarios le resulta imposible llegar a una vivienda propia, pagando un alquiler. Pagar un alquiler, pagar una cuota de un lote y pensar en construir son tres cosas imposibles en el 80% de los vecinos y vecinas de esta ciudad”.
En relación con el 20% restante, el concejal del Frente de Todos aclara: “Hay un sector que tiene la capacidad de construir, de hecho el mercado de la construcción hoy está en pleno empleo y hay acopio de materiales en los corralones a tres años, en dólares. Está barato construir para aquel que tiene con qué hacerlo. Esto tira para arriba el precio de la tierra”.
De esta manera, Rodriguez concluye que la problemática es estructural: “El problema está en el propio modelo de desarrollo, no casualmente vamos por la octava Emergencia Habitacional. Si a esto se le agrega que durante el gobierno de Brunilda Rebolledo no se hizo un plan de vivienda, y por distintas razones, en lo que va del actual gobierno no se pudo avanzar en esto, se acumula un nivel de presión y angustia en la sociedad”.
El concejal entiende que esta situación tiene un fuerte impacto en nuestra comunidad: “Las organizaciones sociales están haciendo un gran esfuerzo por contener una situación que cada vez es más difícil. Ya hemos vivido este tipo de conflicto en nuestra ciudad y no se sale fácil de los conflictos de toma de tierras”.
Respecto al abordaje del problema, considera que hay una solución urgente y otra que debe apuntar al modelo general. “La venta de los cuatro lotes que realizará el municipio en septiembre está enfocada a atender la urgencia, para poder conseguir 12 o 14 hectáreas con servicios lo que podrán ser en 200 o 300 lotes. Lo mismo sucede con el acuerdo entre Nación y Provincia para conseguir lotes del ejército”, apunta.
Pero no se puede pensar en hacerse de tierras sólo a través de tierra pública. Por eso hay que buscar una forma de resolver, en términos de modelo, cómo la propia ciudad genera la posibilidad de hacernos de los recursos necesarios para que los vecinos puedan hacerse de un lote” explica Rodríguez.
Sobre la posibilidad de ampliación del ejido municipal como resolución del problema, aclara que “extender la jurisdicción también implica aumentar las responsabilidades municipales, como recolección de residuos y mantenimiento de las calles. Sin embargo no podemos llegar a la ridiculez de brindar servicios a muchos lugares que no son parte de la ciudad y por lo tanto no tributan como Faledeos, Valle Escondido o Meliquina”. Así concluye: “Extendamos la municipalidad como una lógica de oportunidad de desarrollo, entre otras cosas en materia de tierras”.