La semana pasada comenzaron a desarrollarse una serie de talleres en cada uno de los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) en conjunto con la Subsecretaría de Producción, Empleo y Economía Social. En diálogo con RSM, Carolina Zambianchi, directora de Primera Infancia explicó que “el objetivo es dar continuidad a un trabajo que se viene llevando adelante en estos espacios, con relación a la Educación para el Desarrollo Sostenible, la Soberanía Alimentaria y la alimentación saludable. Todos estos temas se encuentran profundamente entrelazados y atraviesan nuestra práctica cotidiana en el trabajo con los niños y las niñas”.

En referencia al trabajo que vienen llevando adelante en las huertas, Zambianchi enfatizó: “La huerta como espacio alternativo de aprendizaje para los niños y las niñas propone un ambiente radicalmente diferente a los espacios por los cuales circulan habitualmente. Esta actividad fomenta las relaciones interindividuales, la tarea en equipo, el contacto concreto con los objetos de conocimiento y la experiencia; los niños y niñas circulan a través de ella como sujetos activos y actores principales del aprendizaje. Este espacio de aprendizaje permite el despliegue de todos los sentidos, la mirada, el tacto, el olfato, la audición, el gusto y su multiplicidad de interrelaciones se ponen en juego”.
Por otra parte, contó algunos detalles de como se maneja en los CDIs el tema de la alimentación. “Se aborda desde una perspectiva de nutrición saludable, cada desayuno y colación es pensado en este sentido, es por eso que atendiendo a las necesidades nutricionales de los niños y niñas, el personal de las cocinas de los CDIs se ha capacitado específicamente en esta temática”.
Si bien cada uno de los Centros de Desarrollo Infantil cuenta con su propia huerta para acompañar el ejercicio de la alimentación sana y autogestiva, no todas se encuentran en la misma instancia. “En el caso de Aitue, en Cordones de Chapelco, se está comenzando a planificar la construcción de una compostera fortaleciendo la idea de separación de residuos, trabajando esta temática con la comunidad de familias que asisten al espacio y proyectando a futuro la construcción de un invernadero”, contó.
En cuanto al CDI de Las Rosas, Zambianchi dijo que “en el 2019 se armó una compostera y un bancal con microtunel dónde niños, niñas y familias participaron activamente en su construcción, tareas de siempre, cosecha y mantenimiento del mismo”. Y sumó: “El CDI Semillitas, en el centro de la ciudad, cuenta con invernadero en actividad permanente desde el 2019, donde se realizan actividades con las familias y forma parte de la planificación cotidiana de actividades con los niños y niñas”.
Respecto al CDI Pichi Rayen manifestó que “tiene su huerta, Ayni, también desde el año 2019 en actividad permanente, a comienzos del año 2020 se construyó también una compostera que recibe los residuos orgánicos de las familias que asisten al CDI y vecinos del barrio. En el lugar se han realizado talleres con las familias y vecinos, sumado a las actividades cotidianas”.
En el año 2020 el proyecto de Ayni recibió el reconocimiento y mención especial del Premio “Mi Patio es el Mundo”, organizado por la Fundación Arcor junto a la Organización Mundial para la Educación Preescolar. Con respecto a esto, Carolina Zambianchi destacó: “Es un premio que recoge experiencias de Educación para el Desarrollo Sostenible de todo el país y Latinoamérica y premia a dos proyectos por país. Este año todos esos proyectos han sido publicados de manera virtual por la Fundación Arcor.
Finalmente, explicó por qué es tan importante para la sociedad que se lleven a cabo estas tareas. “Es fundamental la orientación de las acciones a la comunidad: familias del CDI, instituciones locales y la comunidad barrial, entendiendo que un futuro sostenible es responsabilidad de todos. La participación de las instituciones en ferias de intercambio de semillas o plantines, genera espacios de formación, intercambiando experiencias con otras huertas locales como la del Hospital Zonal Ramón Carrillo”.