Inspiración: Proyecto Biblioteca Presente, una nueva forma de escucharnos

A partir de una idea de orígen Danés, una Biblioteca Popular en Rosario ofrece Libros Humanos con la intención de reversionar la narración oral y empezar a ejercer otro tipo de escucha. El proyecto busca hacerse eco en otras partes del país para inspirar su reproducción.

“Biblioteca Presente es un espacio de encuentro que rompe con visiones hegemónicas del mundo como, por ejemplo, que una biblioteca sólo tiene que ser habitada por libros o solo por ciertos saberes”, argumenta el subdirector de la Biblioteca Argentina Federico Tinivella. “Es una idea de pluralidad donde todos los saberes son importantes, son diferentes, no hay mejores ni peores. Porque pensamos que una biblioteca debe ser habitada por diversos públicos”, agrega.

Los libros humanos son personas con una historia que se ofrecen a contar de forma voluntaria y gratuita. Al compartir sus vivencias, otras personas aprenden nuevas realidades, empatizan con su situación y rompen prejuicios y a través del diálogo, la tolerancia y la comprensión.

“Pensamos en “convertir en libros” a ciertas personas que poseen ciertos saberes. La experiencia ya se había desarrollado en la Biblioteca Vasconcelos de México, en algunas de Colombia y algo se hizo en Buenos Aires. Pero, dentro de lo que analizamos, muchos de los libros tenían un sesgo vinculado a cierta meritocracia”, describe Tinivella. “Se trataba de historias de superación de problemáticas o bien de personas con una particularidad extrema”, agrega.

“Una de las funciones de la biblioteca pública es facilitar los saberes, ofrecer un lugar donde conectarse con el saber del otro sin prejuicios. Este proyecto emana una idea de pluralidad en la que todos los saberes son importantes, son diferentes, no hay mejores ni peores. En una biblioteca que pretendemos que sea habitada por diversos públicos”, subraya Tinivella.

En momentos de hiperconexión, digitalización e información excesiva, Tinivella sostiene que “es lindo detenerse un momento” y se refiere a los tesoros que poseen las bibliotecas. “Tener tiempo, el encuentro con un otro anónimo y la construcción de una memoria social son tres valores de este proyecto”, destaca.

La inspiración danesa: dónde surgió la idea.

Con la necesidad imperiosa de combatir la xenofobia que, debido a la intensa inmigración, fue brotando en la sociedad danesa y escandinava, para promover la comprensión y el diálogo con otras etnias, culturas y religiones es que nació el Proyecto de Bibliotecas Humanas, a comienzos del milenio. 

Fueron el periodista danés Ronni Abelger, su hermano Dany y sus colegas Asma Mouna y Christoffer Erichsen quienes crearon en Copenhague la primera Menneskebiblioteket. El evento original, celebrado durante el festival de verano de Roskilde, duró ocho horas al día durante cuatro jornadas seguidas y contó con más de cincuenta “libros humanos”. Abelger partió de una idea clara: igual que no podemos juzgar el contenido de los libros por su cubierta, no podemos juzgar a las personas por su aspecto, origen o circunstancias.

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