El pasado domingo 19 de septiembre, la escritora local Mariana Taberniso presentó su poemario Sigo Viva en el Teatro Piccolo, un proyecto colectivo apoyado por muchos artistas sanmartinenses. RSM habló con ella para conocer cómo fue su proceso creativo y el emotivo momento de compartir su lectura.
“Sigo Viva es un proyecto que nace a partir de la escritura de poesía que vengo trabajando hace cuatro o cinco años en talleres de escritura, con Santiago Loustanau. Son ocho poemas que pueden leerse como un todo o cada uno en sí mismo. Los escribí en febrero del 2019. Empezaron como una sospecha y se ratificaron al comienzo de la pandemia”, explica la autora.
“Al trabajarlos en el taller me encontré con una mirada que llamaba a eso: obra poética y de ahí surgió el aliento para publicar. Es mi primera publicación de poesía. A pesar de todas las cuestiones de esta pandemia cruel, difíciles de transitar, Sigo Viva se convirtió en una balsa para el naufragio”, cuenta Mariana sobre la manufactura de esta obra.

“Se sumaron muchos ojos al trabajo de esta obra, a pesar no solo en el contenido sino lo que implica publicar una plaquette, que es un formato de publicación pequeña, nacida en Francia en el siglo XIX. Se utilizaba para obras cortas o que se fueran a continuar. Así se armó un equipo de gente, muy valiosa y talentosa”, explica la artista.
“Lo más valioso que tiene Sigo Viva no es la poesía, sino el proyecto colectivo en el que se convirtió. Lo que implicó trabajar artesanalmente cada tapa, cada costura. Se sumó en el diseño Guillermina Viegas, tanto en lo relativo a las tapas como al interior. Tomi Costa, con su Editorial Gramatológica, fue mi editor, para materializar la plaquette. Ines Barcelo, de Talleres Fripica, hizo grabados especialmente para este libro”, comenta Mariana.
“Después también surgió la posibilidad de agregarle a la obra un acompañamiento musical. Ahí se sumaron Juan Martín Sastre, Agustín Di Paola y Santiago Tiscornia. Estos jóvenes son parte de mi familia, además de mi vida aquí en San Martín de los Andes, donde vivo hace casi treinta años, y compusieron la música que acompaña la lectura”. Es por eso que la plaquette tiene un código QR desde donde se accede al canal de Sigo Viva, donde está ese contenido.
“Sigo Viva superó todas mis expectativas. Es un libro en blanco y negro, como la vida misma, y ha quedado precioso. Tiene el valor de haberlo construido con otros, el amor, la generosidad, el talento con el que vivimos y trabajamos con nuestras manos, emociones y cabezas todo este proceso. Armamos un sistema de reuniones semanales en los talleres, según lo que se necesitara hacer”, expresa Taberniso sobre el trabajo en equipo que dio a luz este proyecto.
“La tapa tiene un gofrado, que es una técnica de grabado al agua, que me enseñó Inés Barceló. Lo hice yo, tapa por tapa. Fue un regalo que me hice a mí misma y que también fui regalando a personas que quiero y amo profundamente”.
“Hicimos la presentación del libro en el Teatro Piccolo, que Mariano Tenaglia me prestó como si fuera el living de mi casa. Me acompañaron tres amigas, que muy generosamente me ayudaron a armar una puesta para leer mis poesías: Claudia Lauscher, Claudia Carrazzoni y Elena Daciuk Ceraso. También estuvo Ayelen Martínez, una cantautora y poeta extraordinaria, que cuando supo que estaba el libro en proceso me ofreció componer unas coplas para la presentación y vino a cantarlas”, relata Mariana sobre la noche de la presentación del poemario.
“La poesía es esto de habilitar una voz, buscarla. Para mí, en lo personal, es ponerle firma y habilitar el deseo de otros de leerme. Creo que es la trinchera que todavía jaquea al capitalismo. Requiere mirar, escuchar, tocar, hasta que las cosas te hablen. Estuve acompañada por mucha gente talentosa, familia, amigos, personas admiradas y recibí devoluciones muy gratificantes, palabras que han valorado mucho mi escritura. Todo esto me da muchas ganas de escribir y seguir pensando en nuevas ediciones”, cuenta emocionada la autora.
“Si hay algo que creo que Sigo Viva puede transmitir a las personas de San Martín de los Andes, es que nadie deje de escribir, que nadie deje de publicar, que es posible hacerlo. Hay gente muy generosa y talentosa en la localidad. Se puede editar un libro acá. Que nadie deje de apostar a sus talentos porque es una cosecha de amor hermosa. A veces la unica forma de decirse la verdad es con la poesía”, concluye la poeta.
Fotos: cortesía Ana Albornoz.