Como todos los inviernos, los caminos de la región sufren los deterioros propios de las condiciones climáticas, en donde se agrandan los pozos existentes y se suman nuevos a las deterioradas calles de más circulación. Muchos de los accesos al centro de la ciudad se realizan por rutas nacionales y provinciales, en las que los organismos a cargo están completamente ausentes.

La travesía urbana de la Ruta Nacional 40, concentra una importante cantidad de baches que fueron tapados y vueltos a tapar infinidad de veces. El trabajo de bacheo, termina a cargo de la municipalidad que cuenta con escasos recursos para esta tarea. El secretario de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Muñoz, ya reclamó la repavimentación de algunas zonas porque ya no se puede seguir haciendo trabajos en el lugar.
Mientras tanto, las rutas provinciales no están en mejor situación. El tramo urbano de la Ruta 48 que llega hasta el barrio Intercultural, se presenta en condiciones deplorables, tanto en el sector que ya está pavimentado como en la zona de ripio. Desde la conexión con la Ruta Nacional 40 hasta la rotonda de la calle Perito Moreno, tiene sectores en donde casi no queda nada del asfalto original y en lugar hay una cantidad de reparaciones que simulan un “campo minado”.
A esto se suman los pozos de importantes dimensiones, que al igual que los de la Ruta 62, están sin tapar, permaneciendo así durante todo el invierno. En una parte del tramo que une la Ruta Alternativa Norte con la calle Perito Moreno, apenas se finalizó con el asfalto, se tuvo que romper para agregar una alcantarilla. Ese lugar nunca se arregló bien y el municipio terminó poniendo losetas para intentar mejorar la circulación.
Los caminos de ripio no son la excepción. El mantenimiento es mínimo para la cantidad de tránsito que tienen y en lugares como la Ruta 19, que conduce al Circuito Arrayán, ni siquiera está pasando la máquina para retirar la nieve, siendo que se trata de un camino turístico que une miradores, alojamientos y la tradicional Casa de Té. Esto pone en riesgo a los turistas que tienen menos experiencia en conducir con nieve.
Además, en esta semana se conoció la información de que se había acabado el líquido fundente que se almacena en las instalaciones de la Dirección Provincial de Vialidad y que se distribuye en las zonas más altas para evitar accidentes con el hielo. En estos días de temperaturas bajo cero, la posibilidad de hielo negro se acrecienta. y la conducción es más riesgosa.