Realidad Sanmartinense

Presentan proyecto para legislar sobre el ordenamiento del suelo urbano

La  diputada del Frente Grande en el Frente de Todos, Soledad Martínez presentó un proyecto de ley con el objetivo de establecer  lineamientos para el Desarrollo Territorial y un Hábitat adecuado, afirmando el ordenamiento territorial como política de Estado.  La propuesta, busca  crear el régimen jurídico del ordenamiento territorial, estableciendo un marco general para la regulación del uso y gestión del suelo.

Foto: RSM

El proyecto busca generar y facilitar la gestión de desarrollos habitacionales, urbanizaciones sociales y procesos de regularización de barrios informales. También detener y reorientar los procesos de crecimiento urbano descontrolados para reducir desequilibrios demográficos y espaciales producto de las acciones especulativas;  implementar planes, programas e instrumentos en el corto, mediano y  largo plazo tendientes a la gestión del desarrollo territorial a nivel provincial y municipal; también fortalecer un sistema de información sobre la materia.

Contempla la elaboración de “Planes de Desarrollo Territorial Provincial y Locales”; y como instrumentos de dicha política, “Bancos de Tierra”-  con incorporación de inmuebles al patrimonio provincial o municipal- destinados a la producción de suelo urbano, viviendas, espacios públicos de uso comunitario, espacios verdes, de uso educativo, social, cultural, deportivo, productivo e industrial.

También la conformación de “Consorcios Urbanísticos” público privados, para  la ejecución de proyectos de urbanización o edificación, entre otras disposiciones. Prevé programas de conservación  y recuperación de suelos a  cargo de Consorcios de Conservación, que podrán ser propietarios, arrendatarios, aparceros, usufructuarios y tenedores a cualquier título de inmuebles rurales.

Entre los fundamentos Martínez destaca que “la superposición en la legislación permite todo tipo de inconvenientes a personas y empresas dentro de sus ejidos. La recurrencia  de  loteos en tierras  provinciales, y la entrega de tierras para explotación de licencias comerciales, denotan nula  comprensión de las autonomías municipales, cuyas gestiones tienen que lidiar luego con acercar los servicios a sitios -por lo general – alejados de los cascos urbanos  y deben asumir  las gestiones comunales.

Se suma a la problemática que hay  municipios rodeados de instituciones y propiedades privadas que demoran y retrasan su política de crecimiento urbano  y productivo; el parcelamiento de las tierras productivas en el periurbano y las explotaciones extensivas en el área rural como la de fiscaleros y comunidades mapuces. “Es imprescindible que el Estado prevea una política sustentable y sostenible, que apuntale esas actividades – energía, posibilidad de riego y agua para consumo tanto humano como animal -, para que esas poblaciones no desistan de su origen».

Salir de la versión móvil