Realidad Sanmartinense

10 años de un espacio fundamental para la buena vida de los adultos mayores en nuestra ciudad

El pasado sábado 4 de febrero, en pleno festejo por el aniversario de San Martín de los Andes, en el barrio La Cascada, otra celebración se desarrolló entre vecinos de nuestra ciudad. El motivo: la década de trabajo cumplida por el Club de Día que funciona en la sede Vecinal de El Molino, donde muchos adultos mayores van diariamente a pasar la jornada entre amigos.

Espacios como estos, donde los concurrentes pasan el día entre pares, disfrutando de diversas actividades programadas, conversando, intercambiando anécdotas y saberes, y accediendo a controles médicos, son de suma importancia en toda comunidad que se preocupe por sus pobladores. A raíz de este aniversario, RSM conversó con Verónica Quiroga, coordinadora del club; y Silvia Tello, Secretaria de Desarrollo Social.

“El club de día se inauguró el 4 de febrero de 2013, a través de un proyecto de Nación, una política pública pensada para personas mayores, de la mano de Dante Arriola, jefe de Pami Neuquén, quien se contactó con el entonces Intendente Municipal, Juan Carlos Fernández. Inmediatamente el Secretario de Desarrollo Social y la Jefa de Pami de ese entonces, Carlos Welsh y Beatriz Giovenco, junto a la trabajadora social de Pami, Gisela Caceres y quien les habla, comenzamos a trabajar en el proyecto y firma de convenio. La primera directora fue la profesora Ester Adin”, narra Verónica Quiroga.

“Bajar a los pueblos planes que vienen de Nación no es tarea fácil, se necesita establecer conexión con los municipios para poder aplicarlos. Hoy es como ver esto con el diario del lunes, viendo de qué forma funcionó este proyecto”, aporta Silvia Tello. 

“En aquel momento, los objetivos del proyecto eran expresiones de deseo, como prevenir o revertir la exclusión social de las personas mayores; prevenir o retrasar el envejecimiento con deterioro; descomprimir situaciones familiares complejas. Básicamente, la multiestimulación a través de los ejes de movimiento cognitivo y el socio afectivo. Hoy podemos ver que esas palabras cobraron vida y son fundamentales para las personas mayores”, expresa Quiroga. 

“Venir al club y encontrarse con sus pares les da felicidad: construyen amistades, solidarizan y algunos se reúnen fuera del club, hacen viajes o salidas, otros hacen vínculos tan fuertes que a pesar de no tener familia en la localidad, eligen quedarse en San Martín y continuar en el club. Participan en talleres, aprendiendo, creando y reflexionando en grupo”, comenta Verónica sobre la función indispensable de este espacio: sostener la humanidad.

Las combis, que salen desde el centro y desde Chacra 30, pasan a retirar a los concurrentes cerca de las 8 de la mañana, para acercarlos al club. Allí desayunan, comparten una o dos actividades, aprovechan a ser controlados por enfermeras y nutricionistas. Luego almuerzan también juntos, comparten un momento de descanso y charla, y aprovechan una última actividad antes de ser conducidos de nuevo a sus casas, luego de las 15hs. Hoy en día, hay talleres de reciclado, literatura, educación física, arte terapia, uso de tecnología y ajedrez, junto a propuestas del personal (juegos, películas, etc). Muy pronto esperan incorporar yoga.

“Nuestra tarea es muy gratificante, escucharlas hablar a muchas y decir que: «yo si no vengo al club me muero». Otra frase que solíamos escuchar es: «este es el club de vida», y cuando los buscamos en sus hogares, hay quien nos dice: «cuando me venis a buscar me alegras la mañana». Y sé que no es por verme a mí, ni a mis compañeros o compañeras, sino por lo que el club significa para las personas mayores. La alegría de vivir”, dice Verónica, en palabras que emocionan.

“Este dispositivo consta de tres partes: es un convenio firmado entre la Municipalidad de San Martín de los Andes, PAMI y la Junta Vecinal el Molino, donde Pami descentraliza los fondos; la municipalidad los ejecuta, contratando personal,  vehículos para asegurar la presencia de todas las personas mayores y brindando todos los suministros necesarios para el funcionamiento del lugar. Nos vemos muy acompañados, tanto por la actual gestión municipal de gobierno representada por la Secretaría de Desarrollo Social, Silvia Tello, como con la agente de Pami local, Cynthia Ayan”, explica Quiroga.

Los almuerzos en el club son muy bien reconocidos por todas y todos, la comida es exquisita, con una dieta confeccionada por una nutricionista, pensando en la situación de salud de las personas que asisten. El club cuenta también con un equipo interdisciplinario: psicóloga, trabajadora social, nutricionista, enfermera y coordinadora.

“El equipo de trabajo del club de día es fundamental para brindar el excelente servicio que se realiza, cada uno viene a trabajar con todas las ganas y amor, pudiendo entablar vínculos saludables con cada uno de nuestros mayores, con sus particularidades pero todos con la mejor predisposición para el trabajo. Es un dispositivo que ha superado todas las expectativas. Cada persona que asiste viene con sus diferentes formas y emociones, con una gran motivación de asistir, participar y compartir todas las actividades brindadas, escribiendo día a día una historia en común en este hermoso club”, expresa Quiroga. 

Durante la pandemia de Covid-19, el impacto en el club fue muy fuerte. Sostener el vínculo fue una tarea de vital importancia, para lo cual el equipo de trabajo preparó y repartió viandas a domicilio, visitando a los miembros del club. Además, hablaban diariamente por teléfono con cada uno de ellos, para saber cómo estaban y controlarlos. “Este espacio tiene un aspecto preventivo de salud física y mental. Compartir con pares sus vivencias y estar activos, tener un espacio propio para estar y relacionarse, es muy importante. Ocurre una revitalización completa, tal es así que muchos participan también en el club municipal y comparten actividades”, concluyó Silvia Tello. 

La fiesta de cierre de talleres y la fiesta de aniversario fueron verdaderos sucesos, en los que salieron a relucir las mejores galas. Más allá del espíritu festivo, no deja de destacar el valor humano que se encuentra contenido en el desarrollo de este espacio. El bienestar de los adultos mayores compete a toda la comunidad y conocer la existencia y funcionamiento de dispositivos que aboguen por su bienestar es importante para fomentar, entre todos, prácticas empáticas del buen vivir. 

Fotos: cortesía.

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