Por Ana María de Mena (*)
Por la variedad, calidad y originalidad, es numerosa la cantidad de artistas argentinos que trascienden con sus obras. Y entre los consagrados, hay algunos que pasan los ochenta años de edad y continúan produciendo y brindando sus creaciones.
Carlos Alonso (95), Luis Felipe Noé (90), Marta Minujin (81) y Jorge Gamarra (85), son de los nombres que sobresalen por la trayectoria y continuidad.
En San Martín de los Andes hay una obra de uno de ellos que, estando a la vista, pasa casi inadvertida pese a estar en el corazón de la ciudad y a la entrada de la Sala Municipal de Exposiciones “Lidaura Chapitel”. Permanece sin identificar. Se trata de una pieza realizada en madera por el escultor Jorge Gamarra.

Llegó al pueblo hace veinticinco años, cuando se realizó aquí el Primer Simposio Internacional de Esculturas en Madera de 1999 y Gamarra obtuvo el primer premio del concurso, otorgado por la “Fundación Andreani”.
¿Quién es Jorge Gamarra?
El notable artista nació en Buenos Aires el 20 de febrero de 1939. Se considera escultor autodidacta. Asistió a un establecimiento secundario técnico en el que se especializó en modelismo industrial que le permitió adquirir conocimientos de diseño y distintos oficios que propiciaron su manejo de los materiales más diversos.
En 1964 se casó con Norma Nardini con quien formó su familia. Ya desde un año antes y en el transcurso de la década siguiente se desempeñó laboralmente en empresas vinculadas al área de seguros. Paralelamente comenzó sus primeras esculturas experimentando con madera y acrílico. Trabajó con caoba africana, guayacán, quebracho colorado y paraíso, entre otras.
Expuso obras de la serie “De los pétalos y las flores”, realizadas en acrílico en una muestra individual de la galería Gradiva en 1969 y participó en exposiciones colectivas en la galería Lirolay.
Continuó trabajando y ganó dos premios de la Academia Nacional de Bellas Artes: el Agustín Riganelli en 1976 y el Augusto Palanza en 1981.
Obras en variados soportes
Luego de un itinerario de labor permanente, recibió el Premio de la Fundación Konex en Escultura, correspondiente al Quinquenio 1987 – 1991.
Años después participó en el 18°Concurso Internacional de Escultura sobre Nieve junto con Fabriciano y Gómez Lollo en Quebec Canadá, donde obtuvieron el 3° premio del Jurado y el Primer Premio por el voto de los artistas. Un galardón de los pares, es un reconocimiento importante.
En 1990 fue invitado de honor en el III° Concurso Internacional de Esculturas en Madera de Chaco y participó en el 5° Concurso Internacional de Escultura en Nieve en Milwaukee, en Estados Unidos.
Tres años más tarde recibió un galardón en el LXXXII° Salón Nacional de Pintura y Escultura de San Salvador de Jujuy y con la obra “Tensión asimétrica”, tallada en jabón, le adjudicaron el Primer puesto del Premio Llauró de Esculturas sobre Jabón, expuesta en el Palais de Glace, Buenos Aires.
En 1994 participó en el Primer Simposio Internacional de Escultura en Acero organizado en el Paseo de Culiacán, Sinaloa, México. Su obra titulada “Inflexión” quedó emplazada en esa ciudad.
Al año siguiente fue invitado de honor en la Primera Trienal Panamericana de Escultura en Piedra, realizada en el Museo Municipal de Arte “Juan Carlos Castagnino” de Mar del Plata.
Tiempo después (2006) participó en la exposición “Convivencia y desarme” que tuvo lugar en el Palais de Glace. Allí presentó una obra realizada con armas de fuego que fueron entregadas en el marco de un programa nacional de desarme.
Más tarde (2007), la firma Danubio, dentro del programa “Escultores y pintores 2007”, realizó sábanas diseñadas a partir de su obra “Atolón”. La exposición de las mismas, junto a las diseñadas en base a obras de Hernán Dompé y Bastón Díaz, se presentaron en el Centro Cultural Recoleta.
Derrotero y presencia en la zona
Este artículo reseña unos pocos premios y muestras. Él continuó exhibió sus trabajos; lo hizo en más de 200 exposiciones individuales y colectivas, en galerías y museos de la Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Brasil, Colombia, El Salvador, Ecuador, República Dominicana, México, Estados Unidos, Canadá, Italia, Francia, Japón y China.
En 1996 obtuvo el Gran Premio de Honor del Salón Nacional. Recibió además el Arlequín de Oro al Mejor Artista del año 1999/2000, entre otras distinciones.
También ganó el principal galardón del Primer Concurso de Escultura de San Martín de los Andes 1999.
En 2002 formó parte de la exposición colectiva Imágenes y Cultura del S XX realizada en el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén, a cuya inauguración asistió.
En 2012 recibió el Premio de la Fundación Konex en el rubro Artes Visuales y continuó exponiendo en diversas galerías, también siguió recibiendo distinciones.
El año pasado presentó una muestra de sus obras en Pinamar y es uno de los artistas argentinos consagrados internacionalmente a quien no detiene la edad.
En San Martín de los Andes, la pieza en cuestión es la del escultor argentino de mayor trayectoria emplazada en un espacio público, invisibilizada por el anonimato al que la somete la falta de identificación.
Con muy poco se puede reparar el descuido. Hacerlo será una forma de manifestar respeto por el artista y la obra.