En la sesión del Concejo Deliberante de este jueves, hizo uso de la Banca del Vecino Gonzalo Escalante para referirse al estado de la ciudad en cuanto a sus importantes falencias de infraestructura en caminaría, haciendo hincapié en la experiencia de alguien que circula diariamente por las calles de San Martín de los Andes. Leyó un breve texto que comenzaba haciendo referencia al “deplorable estado de nuestras calles, rutas y caminos”.

En su lectura expresó que durante cualquier charla con los vecinos, “cada vez que discutimos sobre nuestra ciudad, la insatisfacción con la gestión de varios aspectos es evidente y constante”. Para ejemplificar una situación, relató: “Cuando estaba en segundo grado, visité con mi escuela este Concejo Deliberante y en aquella oportunidad pregunté sobre el alumbrado del acceso al barrio Los Radales, donde vivo. Han pasado 16 años desde ese momento y es una vergüenza tener que informarles que la situación, no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado.”
Destacó algo que se vive diariamente: “al salir por cualquier acceso a San Martín de los Andes, encontramos rutas sin marcas viales, llenas de pozos y cráteres que en algunos casos ha causado pérdidas humanas”. Además destacó la situación en el centro de la ciudad con una evidente falta de mantenimiento y órden, así como del estado de las calles de ripio en los barrios.
También resaltó que las obras públicas parecen carecer de una planificación adecuada y ejemplificó esto con las sendas sobreelevadas frente al Club Lacar, la rotonda de El Oasis y los bacheos “que apenas duran unas semanas”. En este sentido mostró su indignación en que los impuestos que se pagan no se reflejan en la mejora de infraestructura.
La respuesta de los concejales, además de convalidar las denuncias realizadas, se centró en un breve análisis del problema de infraestructura de la ciudad con algunos datos concretos como que San Martín de los Andes tiene 146 kilómetros de calles de ripio y sólo 49 de asfalto. En este sentido se detalló que “si bien en el centro de la ciudad la infraestructura está desarrollada, a medida que uno se aleja esa infraestructura no está”. En el centro, más del 80% de la caminería es asfaltada mientras que en Cordones de Chapelco es de sólo un 7%.
Según el análisis planteado por el Concejo Deliberante, hay un fuerte crecimiento de la ciudad con cada vez menos cantidad de recursos, llevando la discusión que se debe dar a las razones que generan esto y cómo se deben abordarlas.