“El título se vuelve a San Martin de los Andes”, fueron las primeras palabras que llegaron de parte de Babel Sambueza desde Buenos Aires a RSM este domingo por la noche, luego de una durísima pelea por la defensa del título en la categoría Absoluta de la International Catch Wrestling Union (ICWU), luchando contra el estadounidense Nicholas Caggia, en la reconocida Jaula del León, ubicada en Liniers, ciudad de Buenos Aires.

Babel, que es entrenador en Sport Club Arenal, agregó feliz en un segundo mensaje: “Mauro Riquelme, alumno mío de San Martin de los Andes, resultó Campeón Nacional de Catch Wrestling, participando de un súper 4, peleas que se realizan entre cuatro luchadores, por sorteo en una llave”, logrando así un segundo título que llega a esta ciudad, en la categoría de 75 kilos.
Sambueza subió a la Jaula con un esguince de pie y dificultadas para apoyarlo, luego de una lesión sufrida días antes de su viaje a Buenos Aires. Antes de pelear, la enfermera del evento, le inyectó un diclofenac sódico, lo vendaron bien y con algo de miedo salió a luchar contra este multicampéon de Nueva York, que tiene 77 títulos internacionales de lucha en su haber y 140 kilos de peso. El sanmartinense de 40 años, pesa 90 kilos.
“Los primeros diez minutos me agarró y me tiró fuerte a la reja, resistí y resistí, él quería apoyar mi espalda en la lona de la jaula para ganarme. En el segundo round, con la adrenalina se me pasó el dolor del pie y pude vencerlo y coronarme bi campeón mundial”, expresó a RSM. Este lunes por la tarde Babel arribará a la ciudad, terminará de recuperarse del pie y seguirá entrenando y trabajando en su espacio en El Arenal.
El Catch Wrestling es un estilo de lucha cuerpo a cuerpo con énfasis en las sumisiones, el control del oponente y los lanzamientos. Su origen se remonta al siglo XIX en Inglaterra y se popularizó en ferias y competiciones de lucha. A lo largo del tiempo, influyó en otras disciplinas como la lucha libre profesional (wrestling), las artes marciales mixtas (MMA) y el jiu-jitsu moderno. Prioriza derribos efectivos, transiciones rápidas y sumisiones sin margen de error. Las luchas son auténticas y exigen gran resistencia, técnica y fortaleza mental.