Sanmartinenses organizados en algunas comisiones vecinales buscan soluciones a problemáticas relacionadas con la seguridad, el medio ambiente y la infraestructura. En un comunicado enviado a los medios de comunicación, explican que sus esfuerzos se enfrentan a una respuesta insuficiente por parte del municipio y las autoridades locales. El reclamo involucra a las Juntas Vecinales de Los Jardines, Chacra 32, Zona 1, Chacra 28, y Los Robles.

En el texto enviado se indica que, según el censo de 2022, la ciudad cuenta con 39.596 habitantes, «una cifra que se estima ha aumentado un 15% en los últimos tres años». Este crecimiento poblacional ha intensificado las demandas de servicios básicos y medidas de seguridad, que hasta el momento no han sido adecuadamente atendidas.
Asimismo, se indica que actualmente, San Martín de los Andes dispone de solo seis móviles policiales para cubrir todo el ejido urbano, una cifra claramente insuficiente para las necesidades de la comunidad. Además, la zona correspondiente a la Delegación de Cordones de Chapelco carece de una Comisaría. En su lugar, opera un destacamento improvisado en un contenedor en condiciones precarias, lo que dificulta el trabajo digno de la policía.
Los reclamos de los vecinos sobre la falta de recursos, móviles y personal han sido constantes en los últimos años, pero no han recibido respuestas efectivas. La escasa intervención de las fuerzas de seguridad y la inacción de las instituciones públicas han generado un creciente descontento entre los habitantes, quienes se sienten abandonados por las autoridades.
La situación adquiere mayor relevancia ante el reciente despliegue de 250 efectivos policiales para un evento deportivo en la región. Si bien los vecinos no están en contra de la realización de este tipo de eventos, consideran injusto que se prioricen estos recursos sobre las necesidades diarias de seguridad y prevención de la comunidad.
Los vecinos exigen una distribución equitativa de los recursos provinciales y una mayor atención a los problemas estructurales que afectan su calidad de vida. Frente a la falta de respuestas concretas, las comisiones vecinales continúan impulsando acciones y alzando la voz para reclamar soluciones urgentes.