El piso salarial de los trabajadores del Congreso se actualizará tras el cierre de una nueva paritaria y, como consecuencia, se disparará automáticamente un incremento en las dietas de los senadores. Según pudieron confirmar medios nacionales, a fin de año los legisladores percibirán alrededor de $10,2 millones en bruto.

La suba se deriva de la votación que tuvo lugar en abril de 2024, cuando los senadores aprobaron a mano alzada y sin debate un aumento que incluyó una cláusula que ató sus haberes a las paritarias de los empleados legislativos.
Con la aplicación de la cláusula, en noviembre el valor del módulo pasará a $2.554,84, lo que llevará la dieta a $10.216.000 en bruto. En la actualidad, los senadores cobran poco más de 9 millones de pesos quienes habían renunciado al incremento de junio, y 9,5 millones quienes lo aceptaron.
Renuncias parciales al aumento
Tras la polémica generada en junio, la vicepresidenta Victoria Villarruel firmó un decreto en el que habilitaba a los senadores a renunciar “total o parcialmente” a la actualización.
Sin embargo, solo la mitad del cuerpo presentó la nota correspondiente. Del interbloque kirchnerista, que conduce José Mayans, únicamente renunció Fernando Rejal, mientras que Alicia Kirchner quedó exceptuada al percibir su jubilación. El resto de los 32 integrantes mantuvo la suba.
A este grupo se sumaron legisladores provinciales como Lucila Crexell (Las Provincias Unidas), Natalia Gadano (Por Santa Cruz) y Francisco Paoltroni (LLA-Formosa), en este último caso porque su sueldo se encuentra embargado por la provincia.
Quiénes rechazaron el aumento de junio
Entre los que formalmente renunciaron al incremento figuran nombres como Martín Lousteau, Luis Juez, Carolina Losada, Alfredo De Angeli, Guadalupe Tagliaferri, José María Carambia y Juan Carlos Romero, entre otros.
En total, fueron más de 35 los senadores que optaron por mantener sus dietas sin la última actualización. No obstante, con el nuevo aumento derivado de la paritaria, quienes no renuncien verán reflejada en sus recibos una cifra que superará los 10 millones de pesos brutos mensuales.