Un grave caso de corrupción fue destapado en la Municipalidad de Zapala, donde el intendente Carlos Koopmann resolvió la cesantía de un empleado que, aprovechándose de su cargo, falsificó licencias de conducir a su nombre, eludiendo todos los controles y requisitos legales.

El agente, identificado como D.N.C., se desempeñaba en la Dirección de Seguridad Vial entre julio de 2021 y julio de 2023. Su rol como instructor habilitado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) le dio acceso a los sistemas oficiales, lo que le permitió generar de manera fraudulenta carnets para vehículos de todas las categorías, desde motos hasta maquinaria pesada y vehículos de emergencia.
La irregularidad salió a la luz en febrero durante una actualización de listados de choferes. Se descubrió que el empleado poseía licencias de las categorías A, B, C, D, E y G, un hecho que levantó sospechas de inmediato. Una investigación interna confirmó que el trabajador había omitido los exámenes teóricos y prácticos, los cursos obligatorios, el psicofísico y el pago de aranceles.
A pesar de que la Junta de Admisión, Calificación, Ascenso y Disciplina (JACAD) sugirió una sanción leve de 30 días de suspensión sin goce de sueldo, el intendente Koopmann optó por la cesantía definitiva. Esta decisión, formalizada mediante la Resolución 1847 del 28 de agosto, se fundamenta en el artículo 22 del Estatuto del Empleado Municipal.
La secretaria de Gobierno, Belén Aragón, explicó que el agente tuvo la oportunidad de ejercer su defensa pero “nunca se presentó a declarar durante la investigación”.
Además de la expulsión, el municipio presentó una denuncia penal en la fiscalía y notificó a la ANSV para que anule las licencias falsificadas.
La secretaria Aragón fue tajante en su declaración, reafirmando el compromiso de la gestión con la transparencia. «La orden del intendente Koopmann es ser implacables con quienes cometen cualquier tipo de irregularidad en su rol de servidor público y en el uso de los bienes del Estado municipal», sentenció.