Realidad Sanmartinense

Un estudio internacional confirma que el cannabidiol reduce las crisis en epilepsias genéticas difíciles de tratar

Un trabajo realizado en la Argentina y varios países europeos demostró que el uso de cannabidiol (CBD) farmacéutico puede reducir de manera significativa las crisis en pacientes con epilepsias monogénicas, aquellas que se producen por la alteración de un solo gen. Se trata de formas poco frecuentes y de difícil tratamiento, que en muchos casos no responden a los fármacos tradicionales.

La investigación, publicada en la revista Epilepsia, reunió datos de 266 pacientes de 27 centros médicos en Argentina, Italia, España y Dinamarca, seguidos durante casi cinco años. En promedio, las crisis se redujeron un 40%, y un 65% de los pacientes mostró mejoras en su estado general, incluyendo el sueño, el comportamiento y la calidad de vida. Incluso, un pequeño grupo logró dejar de tener crisis por completo.

En Argentina participaron diez centros médicos. Allí los pacientes recibieron Convupidiol, el primer derivado de cannabis aprobado como producto farmacéutico en el país. En Europa, se utilizó Epidiolex, aprobado por la FDA y la Agencia Europea de Medicamentos. En ambos casos se trata de cannabidiol purificado en más del 99%.

“Este estudio demuestra no solo la efectividad del CBD, sino también su seguridad y buena tolerancia, incluso en niños desde los cinco meses de vida”, señaló la neuropediatra Claudia Bautista, del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná.

Los especialistas remarcaron que los resultados son alentadores porque abren la puerta a nuevas opciones dentro de la llamada “medicina de precisión”, es decir, tratamientos pensados para enfermedades con una base genética específica.

Además de las mejoras en el control de las crisis, el CBD mostró beneficios en el desarrollo neurológico, el estado de ánimo y el descanso nocturno. Los efectos secundarios, como somnolencia o molestias gastrointestinales, se dieron en menos del 40% de los casos y, en general, fueron leves y temporales.

Según la Organización Mundial de la Salud, unas 50 millones de personas en el mundo conviven con epilepsia, y entre un 20% y 30% de ellas no responden a las terapias convencionales. Para esas familias, la aparición de nuevas alternativas como el cannabidiol representa una esperanza concreta.

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