La provincia del Neuquén avanza en la segunda etapa del Plan Integral de Seguridad contra el narcotráfico, que no solo incluye investigaciones, detenciones y clausuras de puntos de venta de drogas, sino también un nuevo eje: poner los bienes incautados a los narcos al servicio de la Policía y de la lucha contra el delito.

Este jueves, el gobernador Rolando Figueroa, junto al ministro de Seguridad, Matías Nicolini, el fiscal general, José Gerez, y el jefe de la Policía, Tomás Díaz Pérez, encabezó un acto en el que se entregaron a la fuerza de seguridad dos camionetas Toyota Hilux, tres motos de alta cilindrada y dos bicicletas de competición, secuestradas a una organización narco y valuadas en 160 millones de pesos.
La medida se enmarca en la Ley 3488, que habilita a redestinar recursos obtenidos del delito para fortalecer la seguridad. El fallo judicial que permitió el decomiso fue homologado por el juez Marco Daniel Lupica Cristo, tras declarar culpables a los integrantes de la banda.
“Un modelo neuquino” contra el narcotráfico
Figueroa destacó que esta estrategia forma parte de lo que denominó el “modelo neuquino” de seguridad:
“Hemos tomado la decisión de combatir de verdad a la droga. Hoy estamos mostrando que los bienes del delito se convierten en herramientas para que la Policía pueda seguir enfrentando al microtráfico, que es el último eslabón de la cadena y donde más daño se genera en la sociedad”.
Además, subrayó la importancia de la ley recientemente aprobada que obliga a los funcionarios de los tres poderes del Estado a realizarse exámenes toxicológicos:
“Los funcionarios tenemos que dar el ejemplo. Con nuestra firma podemos comprometer el futuro de generaciones, por eso debemos trabajar en forma transparente contra este flagelo”.
Bienes para seguridad y prevención
El ministro Nicolini explicó que el objetivo es que los bienes incautados no solo refuercen la tarea policial, sino que también se utilicen en programas de prevención, salud mental y recuperación de personas afectadas por el consumo.
Por su parte, Gerez celebró los avances de la política criminal:
“La lucha contra el narcotráfico en la provincia de Neuquén hoy es una realidad. Hemos quemado droga, derribado inmuebles utilizados para el narcomenudeo y seguiremos avanzando con nuevas medidas”.
Un plan en expansión
Neuquén asumió en febrero la competencia para perseguir y juzgar delitos de microtráfico, tras la creación de la Fiscalía de Narcocriminalidad. Desde entonces, la provincia desplegó un plan estratégico que incluye la clausura y demolición de aguantaderos en distintas ciudades, campañas de denuncias anónimas a través de la app Te Cuida y un trabajo coordinado con municipios, legisladores y fuerzas de seguridad.
Con este nuevo paso, la provincia reafirma una estrategia integral que combina persecución penal, prevención y el uso de los recursos del delito para enfrentar al narcotráfico con mayor capacidad operativa.