La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca resolvió anular los procesamientos dictados contra ocho de los 19 imputados en la causa que investiga la desaparición de Sergio Ávalos, ocurrida en junio de 2003 en el boliche Las Palmas de la ciudad de Neuquén. Entre los beneficiados por el fallo se encuentra Pedro Raúl Nardanone, dueño del local bailable, quien fue desprocesado junto a otros siete acusados.

En cambio, el tribunal ratificó las imputaciones de once personas, entre ellas Patricio Raúl Sesnich, ex jefe de seguridad del boliche, considerado una de las piezas centrales en la investigación.
Los procesamientos originales habían sido dispuestos por el juez federal de Neuquén, Gustavo Villanueva, en un fallo que fue interpretado como un importante avance en la causa, caratulada como “privación ilegal de la libertad agravada”. Sin embargo, las defensas apelaron la decisión, lo que derivó en la revisión por parte de la Cámara.
Los desprocesados
Además de Nardanone, fueron desprocesados Diego Alberto Herman (sargento ayudante del Ejército), Cristian Rubén Cepeda (policía de la Ciudad de Buenos Aires), Rubén Gustavo Escobar (comisario de la Policía de Neuquén), Pablo Martín Fantón (oficial principal de la Policía de Neuquén), María Teresa Monsalve, Ítalo Edgardo Soto y Pedro Pacheco (ambos albañiles).
Los procesamientos ratificados
Por su parte, seguirán procesados Patricio Raúl Sesnich, Osvaldo Daniel Carracedo, Roberto Alejandro Costa, María Alejandra Siboldi, Irene Esther Fuentes, Juan Darío Arévalo Smith, José Luis Flores, Alfredo Humberto Cortínez, Pedro José Sepúlveda Palacios, Eugenio Alejandro Tarifeño y Rubén Ángel Ferreyra.
Los fundamentos del tribunal
En su resolución, la Cámara Federal sostuvo que el juez Villanueva incurrió en un “error de calificación” al diferenciar entre quienes habrían ejecutado la privación de libertad y quienes omitieron denunciar o informar el paradero de la víctima. Según el fallo, ambas conductas —la comisiva y la omisiva— “deben ser ejecutadas por el mismo sujeto activo para configurar el delito previsto en el artículo 142 ter del Código Penal”.
La desaparición de Sergio Ávalos, estudiante universitario de 18 años, se produjo la madrugada del 14 de junio de 2003, luego de haber ingresado al boliche Las Palmas. Desde entonces, su paradero continúa siendo desconocido, y el caso se transformó en uno de los más emblemáticos de la provincia de Neuquén en materia de violaciones a los derechos humanos en democracia.