Una familia oriunda de Neuquén protagonizó un violento vuelco este viernes por la mañana mientras viajaba rumbo a la costa atlántica. El siniestro ocurrió sobre la Ruta Nacional 250, a la altura del kilómetro 220, unos 45 kilómetros al sur de Pomona.

El accidente se registró pasadas las 9.30, cuando un Toyota Corolla despistó y terminó volcando luego de que su conductora, una mujer de 33 años, mordiera la banquina y perdiera el control del vehículo. En el auto también viajaban dos hombres de 57 y 28 años, una mujer de 54, y dos menores de 10 y 6 años.
Tras el impacto, los tres ocupantes que lograron salir por sus propios medios —la conductora y los dos niños— fueron auxiliados por un transeúnte que los trasladó hasta Pomona. La otra mujer recibió ayuda de otro automovilista, que también la acercó a la localidad. Minutos después llegó personal de Salud Pública de Pomona, que asistió en el lugar a los dos hombres que permanecían junto al vehículo. Uno de ellos fue trasladado de manera preventiva al hospital local.
De acuerdo con las primeras pericias, luego de morder la banquina, la conductora intentó retomar la cinta asfáltica, pero el auto se cruzó de carril, salió despedido hacia la banquina contraria, impactó contra un montículo de tierra y dio cerca de tres tumbos hasta quedar volcado sobre un alambrado, con las cuatro ruedas hacia arriba.
Fueron los propios transeúntes quienes lograron enderezar el vehículo, permitiendo que los ocupantes atrapados pudieran salir. Las autoridades continúan investigando para determinar con precisión las causas que desencadenaron el siniestro.