Con 40 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, el Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de modificación de la Ley 26639, conocida como la Ley de Glaciares.

Tras la aprobación en la Cámara Alta, la iniciativa será girada a la Cámara de Diputados para su tratamiento.
Al momento de la votación estuvieron presentes en el recinto la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martin Menem; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Lule Menem.
El proyecto fue acompañado por el bloque oficialista de La Libertad Avanza, el radicalismo y el PRO.
También votaron a favor los legisladores del interbloque cristinista Lucia Corpacci (Catamarca) y Sergio Uñac (San Juan), junto a los senadores Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán), vinculados al kirchnerismo.
La iniciativa introduce una precisión en torno a las “formas periglaciares” y propone distinguir entre aquellas que cumplen funciones de “reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas” y aquellas que no necesariamente cumplen esa finalidad y, por lo tanto, podrían ser aptas para la utilización económica.
En ese sentido, el texto plantea que no todo el territorio periglaciar quedaría automáticamente protegido de la explotación, sino únicamente aquellas formaciones que tengan una función hídrica comprobable.
QUÉ VOTARON LOS SENADORES NEUQUINOS
Por la provincia del Neuquén no hubo votos negativos. Las senadoras Nadia Márquez y Pablo Cervi, ambos de La Libertad Avanza, votaron a favor de la reforma, mientras que Julieta Corroza, del espacio La Neuquinidad, se abstuvo, siendo la única representante provincial en no pronunciarse ni a favor ni en contra.
Márquez defendió la modificación al sostener que apunta a terminar con la “ambigüedad técnica” que, según expresó, frenaba inversiones.
“La protección de los glaciares tiene que ver con la protección del agua. No tiene sentido dejar intocables recursos que el mundo solicita a gritos mientras tenemos niveles de pobreza del 40%. Esta reforma atenúa reglas lineales y poco técnicas, reconociendo que el suelo congelado es un concepto térmico y no siempre hídrico. Buscamos proteger la naturaleza de manera racional, no con un cepo al desarrollo”, argumentó.