Realidad Sanmartinense

Privatización de Transener: qué cambia en el sistema eléctrico

El gobierno nacional avanza en la venta de su participación en Transener, la empresa que opera la red de alta tensión que abastece a todo el país, incluida la Patagonia. La medida podría redefinir quién controla la infraestructura eléctrica de la que dependen millones de hogares y actividades productivas.

Qué es Transener y por qué importa

Transener administra más de 12.400 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica de alta tensión que forman parte del Sistema Argentino de Interconexión (SADI). A eso se suman otros 6.228 kilómetros operados por su subsidiaria Transba. Es, en la práctica, la columna vertebral del sistema eléctrico nacional: sin esa red, la energía generada en cualquier punto del país no llega a los centros de consumo.

El mecanismo previsto es la venta de las acciones que ENARSA posee en CITELEC, la sociedad que controla Transener. De concretarse, el Estado nacional quedaría sin participación en una empresa considerada un monopolio natural por su rol estratégico.

Quiénes quieren comprarla

Tres grupos económicos aparecen como principales interesados. Genneia, asociada con Edison Energía y el grupo Newsan; Central Puerto, que también opera en hidrocarburos vinculados a Vaca Muerta; y Edenor, controlada por Integra Capital.

Analistas del sector señalan que el proceso no implica la llegada de nuevos actores al mercado energético, sino una redistribución entre los grandes grupos locales que ya participan en generación, distribución y producción. Ese escenario, advierten, podría derivar en una mayor concentración, en contraste con los principios de competencia que el propio Gobierno impulsa.

El contexto: obras paralizadas e inversión privada que no llega

La privatización se da en un escenario de paralización de obras de expansión de la red que el Estado venía financiando. El Gobierno apuesta a que el capital privado tome ese rol, aunque hasta el momento no se registran avances concretos en nuevos proyectos de infraestructura.

Históricamente, la expansión de la red de alta tensión en Argentina estuvo impulsada por el Estado, en particular entre 2006 y 2015. En períodos de políticas liberales, la incorporación de nuevas líneas fue más limitada, lo que generó cuellos de botella que afectaron el suministro en distintas regiones del país.

Privatización con historia

Transener no es ajena a los vaivenes de la política energética argentina. Fue creada en los años 90, durante la gestión de Carlos Menem, cuando el transporte eléctrico fue privatizado en el marco de una reforma sectorial amplia. Su concesión fue otorgada por 95 años.

Tras la crisis de 2001, el Estado recuperó participación en la empresa a través de ENARSA, buscando reforzar el control sobre una infraestructura crítica. El proceso actual retoma la dirección opuesta: reducir esa presencia estatal.

El Gobierno sostiene que la gestión privada permitirá mejorar la eficiencia del sistema. Desde sectores críticos, en cambio, se advierten riesgos en ceder el control de una red de estas características. El proceso no tiene fecha de cierre confirmada. [DATO PENDIENTE: plazos oficiales del proceso de venta y posición del regulador ENRE]

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