El Gobierno nacional oficializó la designación de la ex senadora neuquina Lucila Crexell como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria de la República Argentina en Canadá.

La medida fue publicada este jueves en el Boletín Oficial mediante el decreto 304/2026.
El nombramiento se concretó tras el acuerdo alcanzado en el Senado en los primeros días del mes, en una sesión en la que también se aprobaron ascensos de tres jefes militares.
Durante el debate, la senadora Julieta Corroza manifestó su rechazo a la designación, en línea con lo anticipado previamente por el gobernador Rolando Figueroa. “Como neuquina no puedo dejar de participar de este debate”, expresó al iniciar su intervención.
Corroza argumentó que la designación no responde a criterios técnicos sino a la “historia política” de Crexell. En ese sentido, cuestionó especialmente su voto a favor del paquete fiscal tratado en paralelo a la Ley Bases, que incluyó la reimposición del Impuesto a las Ganancias.
Según la legisladora, esa decisión “afectó directamente a Neuquén, a los trabajadores y al bolsillo”, además de impactar en la actividad económica provincial. “Para nosotros fue sumamente grave”, remarcó.
La senadora también planteó que el ejercicio de un cargo diplomático requiere “lealtad con las personas que nos ponen acá” y criticó lo que definió como un cambio de alineamiento político durante el mandato de Crexell. “Es una traición a quienes la trajeron hasta acá”, sostuvo.
En otro tramo de su exposición, recordó la campaña de 2013, cuando acompañó la candidatura de Crexell dentro del MPN, y señaló que el compromiso asumido era representar a todos los neuquinos. A su entender, ese objetivo no se cumplió durante su desempeño legislativo.
En la votación, la senadora Nadia Márquez (La Libertad Avanza) respaldó el nombramiento, mientras que el senador Pablo Cervi estuvo ausente.
En cuanto a las condiciones del cargo, distintos informes señalan que el salario promedio de un embajador argentino ronda los 15.000 dólares mensuales, aunque el monto puede variar según el destino, el costo de vida y la jerarquía del funcionario.
Estos ingresos suelen liquidarse en moneda extranjera y se ajustan en función de parámetros internacionales establecidos para cada país.