Los trabajadores de Cerámica Neuquén salieron este miércoles a la ruta 7, frente a la planta, para alertar a la comunidad sobre una nueva amenaza de desalojo y remate de la fábrica. El motivo: el Ministerio de Economía de la Nación traba un acuerdo que estaba casi cerrado entre todas las partes involucradas y que podría resolver la situación de la cooperativa obrera.

El acuerdo frenado por Nación
Según explicó el referente ceramista Bernardo Retamales, las negociaciones con los ex dueños y ex trabajadores que no se sumaron a la gestión obrera estaban muy avanzadas. «Solo falta que el Ministerio avale la propuesta de trasladar la hipoteca a la cooperativa, ya que nos comprometimos a asumir la deuda», señaló. El acuerdo contempla también garantizar los derechos de quienes iniciaron demandas por indemnizaciones y abrir la posibilidad de reconvertir la producción.
Retamales indicó que el gobierno provincial «asumió la responsabilidad de gestionar que esto se realice», pero advirtió que «siguen pasando los días y la amenaza está cada vez más cerca».
La justicia podría avanzar con el remate
El diputado provincial del Frente de Izquierda y obrero ceramista Andrés Blanco advirtió que el Poder Judicial podría avanzar con la tasación y posterior remate de la fábrica, lo que implicaría el desalojo de los trabajadores. «Venimos hace dos años trabajando en un preacuerdo donde estarían involucradas todas las partes. Falta solamente la resolución del Ministerio de Economía de la Nación, que tiene la hipoteca de la fábrica por un préstamo que le dio en su momento a la patronal», explicó.
Blanco denunció que el ministerio «se ha negado sistemáticamente» a avalar el acuerdo y que la provincia, pese a sus gestiones, «hasta el día de hoy no ha logrado avanzar al punto de poder evitar que esto ocurra».
Volanteo sin corte de ruta
La jornada de este miércoles no incluyó un corte de ruta sino la entrega de volantes a conductores en los semáforos. «En momentos tan duros, de pérdida de puestos de trabajo y cierre de fábricas en todo el país, seguiremos resistiendo. Por eso queremos informarle a la comunidad la situación y por qué estamos en estado de alerta», sostuvo Retamales.
Los trabajadores aguardan una definición del Ministerio de Economía de la Nación que, según indicaron, es el único paso pendiente para destrabar el acuerdo y evitar que avance el proceso judicial sobre la fábrica.