Realidad Sanmartinense

MV Hondius: Tierra del Fuego refuerza la vigilancia epidemiológica ante el Hantavirus

Tras la preocupación generada por casos detectados en un buque, el sistema de salud de Tierra del Fuego ha puesto en marcha un plan de acción preventivo. Juan, referente del área de salud, llevó tranquilidad a la población al confirmar que el estado sanitario de la provincia se mantiene sin casos de hantavirus, ya que el periodo de transmisibilidad del caso inicial ocurrió íntegramente a bordo de la embarcación.

Diagnóstico local para una respuesta rápida

Uno de los avances más significativos será la instalación de la capacidad diagnóstica en el Hospital Regional de Ushuaia. Actualmente, las muestras sospechosas deben derivarse al Instituto Malbrán, pero el objetivo es realizar las pruebas localmente para obtener resultados con mayor celeridad.

Esta medida es fundamental debido a que los síntomas iniciales de la enfermedad —fiebre, dolores musculares y cefaleas— son inespecíficos y pueden confundirse con otras afecciones respiratorias hasta que se manifiesta la neumonía. Aunque no existe una vacuna o tratamiento específico, la asistencia temprana en centros de alta complejidad es crucial para reducir los índices de letalidad, que recientemente han rondado el 30% en la región.

Vigilancia activa y estudio de roedores

En coordinación con el Instituto Malbrán, se realizarán trampeos y análisis de roedores para determinar la presencia del virus en posibles reservorios locales. Las autoridades aclararon que los técnicos nacionales aún no han arribado a la provincia, ya que se están coordinando las fechas y la logística necesaria, incluyendo los permisos de la Dirección de Biodiversidad.

Es importante destacar la distinción entre los roedores urbanos y los silvestres. Juan enfatizó que los ratones comunes de ciudad o los que se encuentran en basurales (rata negra o noruega) no son reservorios de hantavirus. La vigilancia se centra en especies silvestres específicas que habitan en zonas menos urbanizadas y tienen hábitos alimenticios distintos.

Investigación sobre el origen del contagio

La investigación epidemiológica mantiene dos hipótesis principales sobre el origen de los contagios previos. Por un lado, se evalúa la estancia en una zona de Chile con alta letalidad y circulación de la cepa Andes. Por otro lado, existe un periodo de entre 25 y 30 días de navegación entre Chile, Uruguay y Argentina que coincide con los tiempos promedio de incubación de la enfermedad.

Hacia una vigilancia permanente

El plan a largo plazo contempla que esta vigilancia no sea solo una respuesta a una crisis puntual, sino una política sostenida. Se busca la colaboración de instituciones científicas como el CADIC y la Universidad de Tierra del Fuego para mantener un monitoreo constante. «La detección en animales es un paso previo que nos permite salir a recomendar medidas preventivas antes de que aparezcan casos humanos», concluyó el funcionario.

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