La dirección del Hospital Ramón Carrillo emitió un comunicado público en respuesta a cuestionamientos difundidos en redes sociales sobre la presencia de banderas LGBT y trans en el establecimiento. Desde la institución reafirmaron su política de atención universal e inclusiva y advirtieron sobre los riesgos que pueden generar ciertos mensajes en plataformas digitales.

La polémica: banderas en el hospital bajo la lupa
La controversia se desató luego de que la concejala Nadia Márquez cuestionara públicamente, a través de sus redes sociales, la exhibición de banderas LGBT y trans dentro del hospital público. La publicación generó repercusión en la comunidad y motivó la respuesta formal de las autoridades sanitarias.
Qué dijo el hospital
En su comunicado, la dirección del Ramón Carrillo señaló que los símbolos presentes en el establecimiento forman parte de una política institucional orientada a transmitir «un mensaje de escucha, contención y respeto» hacia todas las personas que concurren en busca de atención. Asimismo, remarcaron que la misión principal del hospital es garantizar el acceso universal a la salud «sin distinciones de ningún tipo».
Las autoridades también destacaron el trabajo cotidiano de los profesionales y trabajadores de la salud, a quienes calificaron como pilares fundamentales para sostener «un espacio de integración y acompañamiento para la comunidad».
Advertencia por el clima generado en redes
El comunicado incluyó una advertencia sobre el impacto de ciertos mensajes en plataformas digitales. Según indicaron desde la institución, las expresiones que «promueven enfrentamientos o divisiones pueden derivar en situaciones de hostilidad» que terminan afectando tanto a pacientes como al personal sanitario.
Desde el hospital subrayaron que el espacio público de salud debe mantenerse como «un ámbito de cuidado, respeto mutuo y convivencia, donde todas las personas puedan sentirse seguras al momento de recibir atención».
Finalmente, las autoridades agradecieron el compromiso de los trabajadores y reafirmaron la necesidad de proteger a la institución de situaciones que puedan afectar su funcionamiento o el bienestar de quienes forman parte de ella. Hasta el momento, la concejala Márquez no emitió una respuesta pública al comunicado.