El fiscal del caso, Hernán Scordo, y la asistente letrada Lucía Lucero formularon cargos contra un hombre identificado como C. E. V. y una mujer, L. G., por una serie de delitos cometidos en Junín de los Andes entre el 25 y el 27 de agosto.

La acusación incluye un robo a una vivienda, agresiones con un arma blanca, un ataque contra un efectivo policial, el robo de una motocicleta y la sustracción de un patrullero de la Policía del Neuquén que terminó abandonado y parcialmente sumergido en el río Chimehuín.
Durante la audiencia realizada este jueves, el Ministerio Público Fiscal solicitó que ambos permanezcan detenidos con prisión preventiva mientras avanza la investigación. Sin embargo, la jueza de garantías Leticia Lorenzo resolvió medidas cautelares diferentes para cada uno.
El primer robo: casi $900.000 y varios dispositivos
Según la acusación fiscal, el primer episodio ocurrió el 25 de agosto, alrededor de las 11, cuando C. E. V. y L. G. llegaron en una motocicleta hasta una vivienda ubicada en la intersección de Namuncurá y avenida Antártida.
Los acusados habrían ingresado por una ventana y sustraído un Smart TV de 50 pulgadas, una netbook, una tablet, un teléfono celular, cargadores y $890.000 en efectivo.
Por este hecho fueron acusados como coautores de hurto en concurso ideal con violación de domicilio.
Entraron por la fuerza y hubo una agresión con un arma blanca
Al día siguiente, alrededor de las 11:30, ambos se dirigieron a una vivienda de avenida San Martín.
De acuerdo con la acusación, C. E. V. exigió al propietario que lo trasladara hasta Neuquén para vender elementos que habían sido sustraídos anteriormente. Ante la negativa, los dos ingresaron por la fuerza al domicilio.
La situación derivó en una agresión cuando un conocido del propietario intentó intervenir. Según el MPF, C. E. V. lo golpeó en el rostro y le provocó una herida con un arma blanca en la zona abdominal.
Por este episodio, el hombre fue acusado de lesiones leves.
La madrugada que terminó con un patrullero en el río
La secuencia continuó durante la madrugada del 27 de agosto. Cerca de la 1:26, C. E. V. se presentó en una vivienda de calle Mariano Moreno, donde horas antes se habían realizado diligencias judiciales relacionadas con una investigación que lo involucra.
Allí habría mantenido una discusión con los residentes y atacado con un arma blanca a una persona que intentó intervenir, provocándole nuevamente una lesión abdominal.
Minutos después, mientras la Policía desplegaba un operativo para localizarlo junto con L. G., el acusado intentó escapar e ingresó al predio de una vivienda ubicada en calle Cacace.
Durante la huida, según la acusación, golpeó con un elemento contundente a un efectivo policial y le provocó una herida cortante en una pierna.
Luego habría sustraído una motocicleta de otra vivienda para continuar con la fuga. Abandonó el rodado en calle Gregorio Álvarez y siguió escapando por los techos de distintas viviendas hasta ser finalmente aprehendido en inmediaciones de Picunches y avenida Neuquén.
Por esta secuencia, C. E. V. fue acusado de lesiones leves calificadas por haber sido cometidas contra personal policial, en concurso ideal con resistencia a la autoridad y violación de domicilio.
Una fuga en patrullero y un final inesperado
Mientras se desarrollaba el operativo, L. G. habría sustraído un móvil policial Toyota Etios, identificado como JP-1558, y escapado a bordo pese a las órdenes de detención impartidas por los efectivos y los disparos disuasivos realizados durante la persecución.
El patrullero fue encontrado posteriormente parcialmente sumergido en el río Chimehuín, en inmediaciones de avenida Costanera y avenida Neuquén.
Tras abandonar el vehículo, la mujer continuó la fuga hacia la zona del Parque Industrial. Allí, de acuerdo con la acusación, arrojó piedras contra los policías y provocó daños en la carrocería de otro móvil.
L. G. fue acusada por resistencia a la autoridad, en concurso ideal con hurto calificado de vehículo dejado en la vía pública y daño calificado.
Prisión domiciliaria para el hombre y restricciones para la mujer
Para solicitar la prisión preventiva, los representantes del MPF argumentaron la gravedad y reiteración de los hechos, además de la existencia de riesgos procesales vinculados con un eventual peligro de fuga y el posible entorpecimiento de la investigación.
La jueza de garantías Leticia Lorenzo tuvo por formulados los cargos y estableció un plazo de dos meses para completar la investigación.
En el caso de C. E. V., dispuso prisión domiciliaria durante esos dos meses, luego de rechazar la prisión preventiva en una dependencia policial. La defensa planteó que no existe disponibilidad para alojar detenidos en la Comisaría 23, argumento respaldado por la información oficial y avalado por la magistrada.
Además, ordenó rondines policiales de control en el domicilio hasta que sea posible colocarle una tobillera electrónica.
Para L. G., en tanto, la jueza resolvió imponer la prohibición de mantener contacto con las víctimas y los testigos de los hechos investigados.
La defensa denunció golpes y daños en la ropa
Durante la audiencia, el abogado defensor también planteó una situación vinculada con el momento de la detención. Señaló que C. E. V. presentaba golpes y L. G. tenía la ropa dañada.
Ante ese planteo, solicitó que se iniciara una investigación desde el Ministerio Público Fiscal.
La jueza Lorenzo resolvió que, una vez finalizada la audiencia de formulación de cargos, se les tome la denuncia correspondiente para determinar las circunstancias en las que se produjeron esas lesiones y los daños.