El conflicto del transporte urbano de pasajeros en San Martín de los Andes volvió a escalar este viernes y tendrá consecuencias durante todo el fin de semana largo.

Pese a que durante la mañana se había anunciado el levantamiento del paro, desde la tarde de este viernes, el servicio volverá a interrumpirse a partir de las 21:30 horas por la falta de pago de los salarios a los trabajadores.
La confirmación fue realizada a las 19:30 horas por Marcelo Más, delegado de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en San Martín de los Andes, quien explicó que solamente siete empleados recibieron sus haberes, mientras que el resto continúa sin cobrar.
Según indicó el representante gremial, desde la empresa comunicaron que «no podrán completar el pago de los salarios adeudados al resto de los trabajadores». Ante esta situación, se resolvió retomar la medida de fuerza.
Además, Más confirmó que «la suspensión del servicio se mantendrá durante todo el fin de semana largo, por lo que los usuarios deberán buscar alternativas para trasladarse hasta que se encuentre una solución al conflicto».
«El problema es de los dos tanto municipio como empresa, nosotros no podemos quedar en el medio de esta discusión. La gente tiene que cobrar su salario después la discusión que la tengan ellos no el gremio», expuso Más, dejando el claro que desde el gremio de los trabajadores no se echaron culpas, sino que se expuso la situación.
El nuevo paro representa un fuerte revés para las gestiones encabezadas durante la mañana por el secretario de Gobierno, Matías Consoli, y los funcionarios municipales que participaron de las negociaciones para alcanzar un entendimiento entre la empresa y el gremio.
El acuerdo que había permitido recuperar el servicio urbano duró apenas unas horas. La falta de pago al conjunto de los trabajadores terminó por hacer caer el entendimiento y volvió a dejar a San Martín de los Andes sin transporte público.
Mientras tanto, los usuarios volverán a sufrir las consecuencias de un conflicto salarial que, lejos de resolverse, suma nuevas complicaciones y deja sin certezas la normalización del servicio.