San Martín de los Andes – La intendenta municipal, Brunilda Rebolledo dirigió una carta a la redacción de RSM para reflexionar sobre los contenidos vertidos en la publicación del día de ayer «Otra vez Iván Miño es el centro de la crítica de los vecinos de la localidad». En ella insta a impedir que, más allá del accionar en la función pública, «las palabras, las declaraciones, las adjetivaciones, incurran en agresiones personales que afectan no solo al funcionario, sino también a su propio entorno» … «Antes que funcionarios políticos, somos personas de bien y esta aceptación de cargos tiene que ver con un sentimiento vocacional, en el que tratamos de lograr el bien común».
Asimismo, se refiere al accionar del funcionario, destacando «el trabajo que realiza, no solamente el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Iván Miño, sino que todos los miembros del equipo del Gabinete Municipal y sus respectivos colaboradores» … «Todos los Secretarios del Gabinete que me toca conducir -pero muy en especial Iván- en cada jornada, deben lidiar con situaciones que no solo atraviesan el área que conducen; sino que muchas veces, cubriendo responsabilidades y necesidades que emergen, desde otros ámbitos, por distintas situaciones y que nunca nos negamos a realizar».
La intendenta hace referencia en su escrito a la situación particular del Barrio Kaleuche en la que expresa que «NO nos hacemos -nunca lo hicimos- los distraídos» … «Ningún vecino del barrio desconocerá que, fuimos la única gestión que gestionó y logró la posibilidad de la concreción de un Proyecto Ejecutivo para poder abastecer de agua al barrio. Un acueducto del cuál, desde hace varios años se venía “hablando” pero no llegaba a su fin. Las dificultades que nos han surgido, no han impedido que sigamos gestionando distintas soluciones y lo seguimos haciendo: Proveyendo de agua potable desde el mismo día que faltó, a través de camiones cisternas provenientes de la ciudad de Junín de los Andes. Estamos trabajando en la instalación de un tanque –para el que hubo que construir una platea- para poder dejar de acudir a estas medidas paliativas y lo vamos a seguir haciendo».
En la nota original que suscitó esta respuesta, hemos expresado una mirada sobre el funcionario Iván Miño, en la que se evalúa su accionar, y que después de la respuesta oficial nos permitimos reconsiderar. Más allá de las opiniones de los vecinos de las que cada uno se responsabiliza, entendemos que en los casos mencionados, la calificación de «desidia» es una interpretación subjetiva que nos vemos comprometidos a rectificar.

