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Se rechazó la colocación de reductores de velocidad a la altura del Hospital pero solicitan que utilicen «sentido común» los vecinos que «joden» con la música fuerte

El Concejo Deliberante de nuestra ciudad rechazó el decreto del Ejecutivo Municipal que autorizaba la instalación de dos “Reductores de Velocidad” del tipo plástico, removible, que iban a ser instalados en avenida San Martín entre Coronel Rodhe y Coronel Díaz, en la cuadra del Hospital.

“Hay un grupo de vecinos, que con muy poco sentido de la solidaridad por los vecinos que están enfermos, utiliza ese tramo de la Av. San Martín para exponer sus vehículos y escuchar música”, expresó Winkelman.

Entendiendo la situación que viven aquellas personas que se encuentran en muchos casos, sufriendo en el nosocomio, Winkelman explicó que «es el lugar menos adecuado para esas actividades. Y este grupo de vecinos debería tomar conciencia del daño que le están generando a un montón de vecinos internados en el hospital pasando un momento delicado de sus vidas. Yo los entiendo, son fierreros, les gustan sus autos y escuchar música, pero hay que hacerles entender que ese no es el lugar; que no jodan a los enfermos del hospital”.

Por otra parte los concejales María Esther Juárez, Sebastián d’Amorim y Rodolfo Manson argumentaron a favor de la instalación de los reductores entendiendo que favorecería la reducción de velocidad y ruido de los vehículos que pasan por el nosocomio.

Explicaron que, sobre todo en las noches de los fines de semana, un grupo de vecinos con vehículos preparados, utilizan la avenida principal para hacer picadas y reunirse en la Plaza Centenario como lugar de esparcimiento a altas horas de la madrugada.

Si bien es entendible lo que explicaban los concejales, el caso más significante sobre que ni los reductores de velocidad, ni los pretiles, hacen que los vecinos cumplan con las leyes de tránsito. Es el caso de los reductores de velocidad de la Ruta 40, o el de los pretiles en la curva antes de la «Cuesta de los Andes».

Por otra partes los ediles que rechazaron la propuesta del Ejecutivo, mencionaron que el problema no reside principalmente en la velocidad, sino que es el ruido de los vehículos “tuneados” y la música a alto volumen, lo que perturba la paz de aquellos vecinos que se encuentran internados en el Hospital.

Los concejales coincidieron en que son conocidos los vecinos que realizan esas actividades y serán invitados a la comisión de tránsito y transporte, para encontrar, entre todas las partes, la mejor solución.

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