Reductores de velocidad y calles seguras, el reclamo de los vecinos de la calle Los Cipreses

Son 99 los vecinos de la calle Los Cipreses los que firmaron una nota dirigida directamente al intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti y al director de Obras Públicas, el arquitecto Fernando Cormak pidiendo que se coloquen reductores para evitar que los vehículos pasen a las altas velocidades que lo hacen. En diálogo con RSM, Natalia, una de las vecinas manifestó: “La problemática que estamos teniendo y creo se repite en un montón de lugares de la ciudad es que no hay respeto por los límites de velocidad”. 

Los Cipreses se fue convirtiendo en los últimos años en una especie de colectora, en la que en las horas pico circula un gran número de vehículos y a una gran velocidad. “Es una calle, que, en sí, es más angosta que cualquiera otro, no tiene los 20 metros de ancho que debería, tiene 15 y además, es doble mano”. Sumado a esto, no cuenta con vereda una de las manos está habilitada para estacionar. 

Todo esto, explicó la vecina: “la está haciendo muy peligrosa, tanto para las familias que pasan los fines de semana, como para los niños que van y vienen de la escuela e incluso las personas que salen con la mascota a dar una vuelta”. Anteriormente había reductores de velocidad, pero los fueron sacando y ya no queda ninguno que ayude a que los automovilistas respeten la velocidad máxima que es de 40 kilómetros por hora. 

Por este motivo, es que los vecinos decidieron juntarse, armar una nota y enviársela a las autoridades del Municipio de San Martín de los Andes. “Necesitamos una solución de manera urgente y medidas efectivas. Reductores, cartelería y todo lo que corresponda, porque pasan muy rápido, no se está respetando al peatón que circula por la calle y esto ya se está poniendo peligroso”, enfatizó Natalia. 

El principal objetivo es evitar un accidente fatal, sobre todo en las horas pico donde circulan una mayor cantidad de personas. En este sentido, la vecina de Los Cipreses detalló que “a partir de las 7 de la mañana y a eso de la una, en los horarios de escuela y de trabajo se hace muy difícil transitar y esto está generando realmente un peligro para la comunidad”. 

Por la tarde la historia se repite, pero por la noche al no estar bien iluminada la zona se vuelve aún más peligroso. “No hay vereda, al que viene caminando el auto no lo ves”, aseguró y remarcó: “Estamos teniendo una situación extraordinaria que todavía no sucedió nada que tengamos que lamentar”. 

En la nota firmada por estos 99 vecinos les exigen una solución inmediata y efectiva a las autoridades. También Natalia recordó que allí “es una de las zonas con los mayores impuestos municipales y la verdad que lo único que estamos pidiendo es tener una respuesta, la cual aún no llegó”, concluyó. 

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