Durante el acto por el 122° aniversario de la ciudad, como es tradicional, el intendente, Carlos Saloniti, brindó su discurso en el que destacó lo realizado hasta el momento y las obras que vendrán. A diferencia de su predecesora sólo se refirió a las obras realizadas desde el municipio sin incorporar las importantes inversiones del gobierno provincial.
Detalló que en estos 50 días de gobierno el norte estuvo orientado por las acciones de limpieza y cuidado del espacio público. Contó brevemente los los trabajos de pintura, de intervención en la travesía urbana, los arreglos de garitas y demarcación de las sendas peatonales. Hizo hincapié en en los cruces elevados de la vega y las dársenas en las paradas de colectivo, dando cuenta de la mejora que implicaba para los usuarios del transporte urbano de pasajeros «es imprescindible que los vecinos se sientas cada día mejor».
Mencionó también, la gestión por la que se consiguió un aporte gratuito de un empresario local, para la pintura «antivandálica» de los postes de luminarias céntricas.
En cuanto a las próximas acciones, hizo mención al «Plan Maestro de Iluminación para tener la ciudad como cada vecino merece». Anunció que, como parte de este proyecto se firmó un convenio de financiamiento entre el IPVU y el EPEN para dar alumbrado público al barrio Cantera.
«En algunas cosas tenemos que empezar de cero. Las obras grandes, como el Hospital, la EPET 21 o la Escuela de Música se están haciendo o ya se terminaron. Pero como municipio tenemos que estar cuidando la ciudad o manteniéndola»
Habló sobre el acceso a la EPET 21 sobre la ruta 48, los trabajos de chipeo para la poda, y el reacondicionamiento del cementerio. Mencionó las actividades culturales y deportivas, como la Noche de las Artes o El Verano en tu Barrio, sin dar demasiado detalle, pero explicando que se busca que el municipio esté cerca de la gente y no lejos.
Mi mandato como intendente es trabajar en la calle. Han visto que no estoy en el municipio porque me la paso en la calle, porque siento que es ahí donde tengo que estar para no equivocar el rumbo, para que no me maree un escritorio. Yo tengo que escuchar en la calle lo que plantea la gente. Ese es le norte que tenemos como gestión.»
Para cerrar realizó una reflexión sobre la manera de trabajar desde la política en el que no hay espacio para las zancadillas, para las chicanas o para disfrutar cuando a alguien le va mal.
«Soy un ciudadano que tiene ganas de hacer las cosas bien y necesito que me acompañen»

