Realidad Sanmartinense

Café Quechuquina: historia viva con una cocina muy tradicional

A 34 km del centro de San Martín de los Andes, por la Ruta 48 que va a Huahum está la tradicional casa de Quechuquina que hace 22 años, de la mano, de Jeannie Fatch se sirven almuerzos, tortas y cafés, en un cálido refugio de la modernidad.

La casa, en sí misma tiene su historia. Hace casi 100 años, el bisabuelo de Jeannie compró ese lugar para hacer funcionar el aserradero. La casa que todavía hoy mantiene su estructura original, albergó al administrador del aserradero que en un principio fue Eberardo Hoepke, y después Pablo Korte. Pero en diciembre de 1997, Jeannie llegó a ese lugar para desarrollar un emprendimiento estival que mantuvo de manera tradicional hasta hoy.

«Todo se cocina a leña» aclara Jeannie. «En la cocina económica hacemos las comidas y las tortas también». Para el almuerzo ofrecen pollo al curry, ñoquis de polenta con salsa de hongos de pino, estofado de carne al vino tinto, sandwiches de atún, y de tomates secos y queso pategrás. Al entrar a la casa se perciben los aromas que inundan los ambientes. El paso de los años no cambió la manera de cocinar, y eso es lo que se puede percibir.

«Después de almorzar es recomendable un paseo por el lago para disfrutar de la maravillosa vista antes de volver a tomar el té» cuenta Jeannie, que para ese momento espera a los comensales con tarta de limón, de coco y de nuez, cheesecake, y los «archireconocidos» brownies, como los nombra ella. «En estos 22 años no los pude sacar de la carta».

Durante los meses que dura el buen clima, llegan a Cafe Quechuquina, turistas, vecinos de San Martín y sobre todo clientes tradicionales. «Tenemos clientes que vienen desde la primera temporada. Llagaban con sus hijos, a quienes hemos visto crecer y, hoy esos hijos con sus hijos vienen a comer acá. Pasó una generación por esta casa».

Café Quechuquina no se detiene acá. «Esto no lo voy a dejar de ninguna manera, mientras me de el cuerpo» cuenta Jeannie.» Y siempre existe la posibilidad de que mi sobrinos y sobrinas quieran seguir la tradición. De hecho mi sobrina está en la cocina y hace varios años que me acompaña».

Producción y Fotos: Leo Casanova-RSM

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