Realidad Sanmartinense

Ramón Villalba: “La incorporación de más chicos es uno de los valores fundacionales del club”

El club Lácar está transitando en estos años momentos de puesta en orden, saneamiento, realización de nuevas obras, compra de materiales deportivos, brindando más servicios a los socios, ofreciendo una variada cantidad de deportes y buscando incluir cada vez a más niñas y niños a las actividades que brinda. Una comisión directiva que asumió hace tres años, le pone compromiso y amor al histórico club sanmartinense, que nació en la década del cuarenta de la mano del fútbol y el esquí.

Para conocer parte del proceso actual, RSM dialogó con Ramón Villalba, actual presidente del Lácar, quien vivía de niño en las instalaciones del club jugando allí al tenis, al fútbol, al vóley y haciendo gimnasia deportiva. Desde los 4 a los 17 años practicó esquí, fue federado y compitió representando a San Martín de los Andes. Luego fue instructor y finalmente profesor de profesores. Es ingeniero forestal y realizó un máster en administración en la facultad de ciencias económicas de la Universidad de Buenos Aires.  Tiene 45 años, lleva adelante una Pyme en nuestra ciudad y le dedica mucho tiempo al club, para tratar que vuelva a ser lo que alguna vez fue. Es socio vitalicio, pues lo asociaron en el año 78.

RSM: ¿Cuáles son los ejes que definen la gestión de esta Comisión Directiva?
Ramón Villalba:
 Uno tiene que ver con la estructura administrativa y de vida cotidiana en el club para que todo eso esté ordenado. Cuánto ingresa, cuánto gastamos y qué gestiones podemos hacer para mejorar en infraestructura, en compra de materiales, en las contrataciones de los profesores, etcétera. Pensá que hace tres años tomamos el club con el inmueble y las cuentas embargadas, lleno de deudas, con un pasivo judicial de 3 millones de pesos y con sólo 250 socios que pagaban sus cuotas. Hubo que ordenar y sanear.

Otro de nuestros ejes de trabajo es la política de relacionarnos con el resto de la instituciones. Yo digo que nuestra gestión es la gestión de los convenios. Porque el resto de las instituciones tampoco tienen plata y hay que ponerse creativo y analizar qué tengo yo para ofrecer y qué tienen las otras instituciones para  ofrecer y cómo nos podemos juntar y ayudarnos. Por ejemplo, con el municipio llevamos adelante un acuerdo que tenemos que terminar de cristalizar con esta nueva gestión donde le cambiamos el pago de TCI por becas deportivas. Entonces el municipio nos trae chicos que hacen distintos deportes, como fútbol, hockey, básquet, esquí de fondo.

Otro eje es cómo se relaciona el club con la comunidad. A veces porque aquí se practica esquí se considera que el Lácar es un club de elite. Y para mí es lo más alejado de la realidad en la actualidad. Para nosotros el club Lácar es el más inclusivo de todos, porque tenés en los distintos deportes participando a chicos de las escuelas públicas y privadas, de los distintos barrios, y convergen aquí todos los niveles sociales. Y eso para mí es muy importante. Lo atraviesa transversalmente al club. Tenemos la sensibilidad social y el objetivo de que el club incluya más chicos, y por ahí van también los convenios, para seguir abriendo el club. Se cobra una cuota social lo más accesible posible para poder cubrir los costos de mantenimiento, luz, profesores. Hoy contamos con cerca de 700 socios.

RSM: ¿Han podido también realizar distintas obras y mantenimiento?

Ramón Villalba: Asumimos hace tres años con esta comisión directiva, un grupo de socios de muchos años y socios nuevos que le dedican un montón de horas al club, siempre ad honorem, poniéndole tiempo y plata, porque los mayores aportes salen de aquí. Por ejemplo cuando hicimos el quincho nuevo, como tantas otras obras, la pudimos realizar con esfuerzo y aportes de los socios. Uno donó para el techo, otro la mesada, otro las placas de los muebles, alguno compró la cocina, otro un par de puertas, o aberturas, y así lo fuimos haciendo. Y generamos de esta manera un espacio que no había. Se terminaba una actividad, por ejemplo un buen partido de fútbol, y decíamos vamos a comer un asado y no había quincho. Es como un hito para nosotros: es una obra hecha, terminada y en funcionamiento, que además le aporta al club un necesario espacio de encuentro y reunión.

Todas las obras que hemos hecho buscan además generar recursos genuinos para el club. La cancha de fútbol, que era un basurero, la hicimos de césped sintético y la usan los chicos de club y  además se alquila. ¿Cómo financiamos esas obras? Una parte nos prestó el Banco Provincia, porque hemos logrado ordenar todas las carpetas, los balances, la personería jurídica. Estaba todo desordenado cuando llegamos y logramos ponerlo en funcionamiento. Ahí trato de aportar desde mi faceta de ingeniero: propuse que desarrollemos procesos. Procesos que estén impregnados en la administración del club más allá de la comisión directiva que esté en cada momento. El objetivo es que los procesos funcionen más allá de las personas. Personería jurídica, mantenimiento y gestión del refugio, alquiler del gimnasio, así con cada cosa, armando un protocolo de funcionamiento.

La mayor virtud de nuestra gestión es el orden, que permite que las cosas se vean. Con información vos podés tomar buenas decisiones. Implementamos un programa informático de administración de clubes que compramos en Rosario y que la mayoría de los clubes serios del país trabaja con él y ahí arrancamos a cargar datos, y pudimos comenzar a manejar información de ingresos, gastos, dónde podíamos achicar, cuáles son nuestros ingresos, cómo los mejoramos.  Otro hito a resaltar es la gestión legal. Contratos y gestiones judiciales que teníamos un montón para afrontar.

RSM: ¿Y los socios comienzan a ver los resultados?

Ramón Villalba: Yo creo que sí. Por ejemplo, renovamos el gimnasio, que hoy es de uso gratuito para los socios que realizan alguna actividad en el club. Las inversiones que vamos haciendo son sólidas. En cuanto a mantenimiento e inversiones hicimos un profundo trabajo. Ampliamos el refugio arriba en Chapelco, hicimos nuevas instalaciones, se realizó el mantenimiento corriente que hacía muchos años que no se hacía, compramos materiales deportivos: hoy creo que tenemos en la escuela de esquí de residentes los mejores equipos de cronometraje del país y una cantidad de materiales de entrenamiento como pocos clubes tienen en Argentina.

Con el resto de las disciplinas pasa algo similar. Gimnasia, por ejemplo, que tenía una muy buena gestión, cuando la empezamos a apoyar con compras de materiales y mejora de los espacios, explotó y pudimos subir de categoría. Con fútbol, este año es la excepción que no estamos jugando el federal, pero hicimos tres campañas con todo el acompañamiento posible. Así también  con básquet participando en torneos internacionales, o los 150 chicos en fútbol infantil.

Tenemos capacidad de gestión y de organización, por ejemplo el año pasado pudimos llevar adelante los Juegos Nacionales de invierno. También realizamos un convenio con el Banco Provincia del Neuquén que para nosotros es un socio estratégico del club. Les organizamos las olimpiadas, le armamos los puestos saludables en los eventos y somos un referente para su programa de Responsabilidad Social Empresaria.  Contamos siempre con su acompañamiento.

RSM: ¿Crees que  el deporte sigue siendo uno de los pilares de la formación de los chicos en la actualidad?

Ramón Villalba: La incorporación de más chicos es uno de los valores fundacionales del club. Y hoy en esta sociedad en que vivimos con las realidades que tenemos, y cómo se manejan los chicos con la tecnología, el club todavía tiene las herramientas para traerlos  a hacer deportes y aprender los valores que nosotros propiciamos: el compañerismo, la solidaridad, el compromiso, el esfuerzo, todo eso los forma como personas más allá del deporte. Te compromete y te sirve para todo lo que hagas en la vida.  Es importante que la mayor cantidad de chicos tengan esta oportunidad. Y esto lo hace la familia del club: los dirigentes, los administrativos que están todo el día ahí haciendo que la institución funcione, los profes y los papás. Cuanto más nos involucremos y participemos más se potenciará todo a favor de los chicos de la ciudad.

Es que los deportes los hacen las personas. Nosotros podemos brindar ciertas condiciones de infraestructura, materiales, etcétera, pero el club funciona con la gente. Es decir, si los padres no se involucran, si los chicos no se involucran, si los profesores no se involucran, va todo a un lugar vacío. Esta frase que siempre decimos “El club somos todos” se trata de involucrar a la gente y que se acerque. El club está abierto a que la gente venga a participar. Esto funciona con la gente participando. Si la gente no participa el club no funciona. Es la base de todo club que esté lleno de gente y ese es nuestro objetivo.

En esta línea, esto que te voy a contar es casi simbólico. ¿Te acordás la casilla que había para entrar, una casita como de cárcel? La sacamos y en ese lugar de ingreso vamos a hacer una plaza de acceso público porque queremos que el club esté abierto a la comunidad. Estos son procesos que llevan tiempo, no sólo del club mostrando con hechos cuál es su política para poder incluir cada vez más chicos, sino también con estos símbolos que reflejan nuestras políticas como comisión directiva.

Post datas

PD 1: Hoy en el club Lácar se pueden practicar los siguientes deportes: Futbol, Basquet, Hockey, Montaña y escalada, Gimnasia Artística, Taekwondo, Aikido, Gimnasio de Musculación, Arquería, Esquí, Snowboard, Newcom, Tenis y desarrolla su Colonia de Vacaciones.

PD 2: La Comisión Directiva está integradas por Ramón Villalba, Vanessa Quiroga, Ezequiel Lagrenade, Franco Ruffini, Mariano Arzoz, Marcos Lewis, Matías Korte, Angel de la Canal, Pablo Trías, Facundo Rodríguez Taschler, Eduardo Wisner, Verónica Vives, Pablo Muradian, Jesús Ibañez, Pedro Méndez.

Fotos: Leo Casanova

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