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Coronavirus y alquileres

Entre las acciones posibles para afrontar la crisis económica que va dejando el coronavirus, desde el estado se busca regular el costo fijo que implica un alquiler, tanto para familias como para empresas.

En nuestro país, el decreto presidencial aprobado hacia fin de marzo congela los precios de los alquileres y prorroga la vigencia de los contratos. Además, establece que las deudas que se produzcan por falta de pago se pagarán a partir de octubre en 3 cuotas, con intereses compensatorios, pero sin penalidades.

Hace unos días, el diario La Nación publicó una nota en la que algunos empresarios locales hablaban de no pagar los alquileres de abril. Allí se reproducía una frase de un CEO de una agencia de turismo: «No vamos a pagar el alquiler en abrilPrácticamente no tuvimos ingresos y a futuro el panorama es desolador. La prioridad es pagar los sueldos». En la nota se exponía también las postura el grupo Inditex, propietario de Zara: «este mes no cumplirá los contratos de alquiler en ningún país del mundo» fue la decisión de la casa matriz. Lo mismo anunciaron los grupos Adidas y H&M, en Alemania.

En los países de Europa en los que la pandemia todavía acrecienta la crisis la decisión ha tenido distintos niveles de intervención. Por ejemplo, el gobierno francés, decidió suspender el pago del alquiler a las empresas más pequeñas afectadas por la crisis, que también quedarán exentas de pagar de las facturas de agua, luz y gas.

En España el gobierno aprobó la semana pasada un decreto que entre sus medidas incluye una línea de crédito para hogares, PyMEs y autónomos que se encuentren en una situación de vulnerabilidad coyuntural. Estos créditos tienen un plazo de devolución de entre tres y 10 años con cero interés.

Las medias tomadas por el gobierno italiano con relación a los alquiles son mucho mas blandas y con menos intervención. Se permite la posibilidad de reducir el alquiler en caso de dificultades de pago por parte del inquilino, independientemente del tipo de alquiler. El acuerdo, por lo tanto, es posible tanto en el caso del alquiler de propiedades residenciales como en el caso del alquiler de propiedades comerciales. No existen diferencias en cuanto a la duración del contrato.

En Estados Unidos se presentó un caso particular. Mario Salerno les escribió a sus inquilinos que no hacía falta que le pagaran el alquiler de abril porque entendía los problemas económicos que muchos podrían estar padeciendo a causa de la pandemia, la cuarentena y la falta de trabajo que trajo el coronavirus. En una entrevistas que le realizaron en la cadena televisiva NBC declaró: «No estoy preocupado por ganar o perder nada, a mí sólo me importa la salud de la gente». El hombre se ha convertido en una suerte de superhéroe en Nueva York.

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