En la sesión de ayer del Concejo Deliberante, entre los temas tratados estuvo la modificación de la ordenanza que regula el funcionamiento de los foodtrucks, creando una prueba piloto de “Patio de Vehículos Gastronómicos”, en la calle Costanera entre Tte. Cnel. Roca y Av. San Martín. Durante el debate se insistió en el concepto experimental de esta ubicación ya que, entre otras cosas, sólo tiene vigencia hasta el 30 de abril, pasada semana santa.

El proyecto ingresado por el ejecutivo municipal busca reordenar las ubicaciones de los foodtrucks después de que un decreto de Brunilda Rebolledo desregulara la instalación, lo que terminó provocando la ubicación de carros de comida en toda la costanera de la ciudad. Además del Patio de Vehículos Gastronómicos, en la norma se incorpora otro punto de venta ubicado en la rotonda de acceso al barrio El Arenal.
Estas ubicaciones, que tienen vigencia hasta el fines de abril, serían rediscutidas por los concejales quienes asumieron el compromiso de volver a tratar estos puntos de la norma antes de esa fecha. En este sentido, se dio a lugar a la intervención de la Cámara de Comercio y la Asociación Hotelera Gastronómica, cuyos representantes manifestaron por escrito la postura de habilitar el espacio de la costanera de manera excepcional.
Sobre este punto, Monín Aquín presidenta del bloque de Juntos por el Cambio indicó: “Nosotros estamos totalmente de acuerdo en hacer un análisis porque la prueba piloto es ahora y para abril tenemos que tener la corrección de la ordenanza en marcha”. En este punto, el concejal Sergio Winkelman del MPN, presidente del cuerpo expresó: “Esperamos que el año que viene haya un acuerdo con Parques Nacionales para la ocupación de ese espacio” refiriéndose al predio conocido como “la Manzana de Parques”, que es donde en la actualidad se ubican casas rodantes y motorhomes. Wikelman puso de manifiesto la idea del legislativo de destinar ese predio a la instalación definitiva del Patio de Vehículos Gastronómicos.
Respectos a la norma original, el concejal Martín Rodríguez, autor de la misma, hizo alusión a las críticas y aspecto negativos que tuvo la autorización del funcionamiento de los foodtrucks: “Ni la contaminación auditiva por uso de grupos electrógenos o la concentración de tres foodtrucks en la plaza Sarmiento o dieciocho en la Costanera, están permitidos en la ordenanza original. Todos estos puntos están taxativamente regulados. Claramente fue un problema de fiscalización y no normativo”.