Con la llegada de una importante cantidad de turistas, una gran cantidad de acampantes se instalan en las márgenes del lago Lolog y el río Quilquihue con sus carpas o casas rodantes. Además de ser un espacio en el que no está permitido esta actividad, está prohibida la realización de fuegos en esos lugares, con el gran peligro de incendios que esto conlleva.

Esto motivó a la Junta Vecinal de Villa Río Quilquihue, a solicitar mediante un comunicado «la inmediata intervención de las autoridades competentes para poder disminuir el riesgo de incendio provocado por individuos al realizar fogones en zonas no habilitadas». Esta zona, fuera del Parque Nacional, tiene diversas autoridades de jurisdicción provincial y de los municipios de San Martín y Junín de los Andes que deberían realizar el control.
Con relación al peligro de incendios, desde la Junta Vecinal aclaran que la provincia del Neuquén se encuentra en Estado de Emergencia Ígnea y «el decreto establece que todas las fuerzas deben colaborar con la causa. Dado el riesgo por la sequía extrema que se está atravesando es necesario que un móvil esté patrullando la zona en los horarios de almuerzo y cena, apagando fogones y haciendo las multas correspondientes».
Asimismo, se explica que un incendio en esa zona pone en riesgo más de 500 familias que viven en el barrio». Además, explican que a menos de 100 metros del destacamento policial que se encuentra en el puente de villa Río Quilquihue se pudieron observar 7 fogones» y consideran que «cualquier incidente va a ser responsabilidad, y por ende negligencia, del Estado».
Desde el municipio de Junín de los Andes se informó que inspectores ambientales realizaron una recorrida por la costa del lago Lolog, dentro de su jurisdicción.