Ubicado en la región noroeste de la Patagonia tiene a bajo su órbita el cuidado y protección de 710.000 hectáreas lo que lo convierte en el segundo Parque más grande de la Argentina, solo superado en superficie por el Parque Nacional Los Glaciares en la provincia de San Cruz. Nahuel Huapi se emplaza en dos provincias: Neuquén y Río Negro y es vecino de San Carlos de Bariloche, Dina Huapi y Villa La Angostura.

Dentro de este Parque se pueden realizar un sinfín de actividades que van desde caminatas por el centro cívico hasta esquí durante la temporada invernal. En este caso vamos a contarles sobre un sendero muy lindo y accesible dentro del área Challhuaco ubicado a solo 19 kilómetros de la ciudad.
Quienes lo conocen lo describen como: “familiar por excelencia”. El mismo incluye paseos por el Valle de los Perdidos, el mirador de la ciudad, el mirador del valle, laguna Verde y el mirador del Pedregoso, que no supera la hora y media de marcha. Lo cierto es que se puede hacer desde una caminata tranquila, hasta un ascenso a la cumbre del cerro a 2000 metros de altura.
El valle Challhuaco está emplazado entre los cerros Carbón, Ventana, Nireco y Challhuaco. Es muy común ver perdices y liebres cruzando el camino. A medida que nos acercamos al refugio, el paisaje va cambiando su color, sobre todo en verano, donde el Amancay es protagonista del bosque. Al llegar, un amplio estacionamiento nos permite dejar el vehículo.
Luego de camina en ascenso de uno pocos metros se encontrarán con el Refugio Dr. Juan Neumeyer, que posee capacidad para 45 personas, y ofrece servicios de comida e información de la zona. Los senderos que hay en esta zona están perfectamente señalizados y es imposible perderse. Por eso hoy vamos a contarles sobre algunos de ellos.
El primero de ellos y más fácil, es el Mirador del Valle que ofrece una hermosa vista del Valle del Challhuaco, en un trayecto de poco tiempo que lo hace ideal para personas mayores y niños. El tiempo estimado del recorrido es de 20 minutos.
Tomando como referencia el frente del refugio hay que tomar el camino de la derecha (viéndolo de frente) desde allí hay que cruzar un pequeño arroyo y sobre un puente, que a los más chicos les va a encantar. A partir de ahí se emprende una caminata en medio de un tupido bosque, rodeados por millones de flores Amancay. El sendero tiene algunas subidas y bajadas, lo que permite tener distintas vistas.
Una vez en el mirador, se observa un cartel informativo del Parque Nacional Nahuel Huapi que indica la llegada y desde donde se obtiene una hermosa vista del Valle. Para realizar otra caminata deberemos descender nuevamente hasta el refugio.
El segundo sendero es de una dificultad media y se trata del camino que lleva hasta la laguna Verde, que recibe su nombre por el color verde esmeralda de su agua y que es el único lugar en el mundo en el que habita la rana del Challhuaco. Debido a su pequeño tamaño y su habilidad para camuflarse no es habitual poder verla. Por lo general, suele estar entre los troncos o debajo de las piedras y la presencia de investigadores en la zona es frecuente.
Para llegar hay que tomar un amplio sendero que nace frente al refugio y el tiempo estimado para esta caminata es de una hora y media a lo que hay que sumarle el tiempo que se permanezca en el lugar disfrutando del paisaje. Este es el mismo camino que se toma para ir hasta la Cumbre del Cerro Challhuaco y al mirador Pedregoso, pero no se van a perder porque está muy bien señalizado.
El tiempo hasta el primer mirador va a depender del ritmo del caminante, pero el promedio es de 50 minutos. Acá el sendero da una vuelta casi en U y a los pocos metros, se llega a la Laguna de los Patos. Continuando con la caminata se llega hasta una bifurcación en la que un cartel indica: “Hacia la izquierda Cumbre del Cerro Challhuaco”. En caso de seguir derecho, se llega a la Laguna Verde camino por el cual se arriba al mirador Pedregoso.
En la Laguna Verde hay otro cartel que indica la prohibición de baño y el descenso a las playas. Una resolución que tomó la Administración de Parques Nacionales para proteger y preservar la Rana del Challhuaco, que como ya se explicó es una especie única en el mundo.
A la derecha encontrarán un mirador de madera, con vista al valle y a la laguna. Lo recomendable, es continuar bordeando la laguna por el sendero, hasta llegar a un sector plano muy cerca de las playitas donde se puede descansar y sacar fotos.
Cabe recordar, que al igual que en el resto de los Parques Nacionales y reservas, el ingreso con mascotas está prohibido y que cada visitante debe regresar con sus residuos.
El último recorrido sobre el que vamos a hablar, pero no el último de este hermoso lugar, es el que lleva hasta el Mirador Pedregoso. Tomando como punto de partida la Laguna Verde, se encuentra un sendero que vuelve a internarse en el bosque, y que conduce hasta el mirador. La duración del sendero, desde este punto, es de aproximadamente 15 minutos y no representa mayor dificultad.
Al llegar una piedra será la anfitriona que de paso a una vista increíble donde al fondo se aprecia el Lago Nahuel Huapi y la ciudad de San Carlos de Bariloche.