Realidad Sanmartinense

Tres nuevas muestras inauguraron en la Sala Lidaura Chapitel

Desde el viernes 13 de mayo abrió una nueva exposición en la Sala Municipal Lidaura Chapitel, compuesta por obras de tres artistas. Se podrá visitar y recorrer hasta el 1 de junio, de lunes a viernes de 10 a 12, y de 16 a 20 hs, y los sábados de 16 a 20 hs. La entrada es libre y gratuita.

Analogías bucólicas – Lali Martínez Spaggiari

Estas obras presentan una realidad posible, donde aparece una paradoja temporo-espacial; nos encontramos con escenas cotidianas en las que el paisaje ha avanzado sobre el entorno urbano.

Este conjunto de piezas presenta un espacio en otro tiempo, en el que la resiliencia ecológica se hace presente en la capacidad de absorber las perturbaciones del pasado. La potencia modificadora, reincidente en el crecimiento del paisaje natural sobre el urbano, la persistencia del deseo y el ánimo de avanzar del paisaje son inspiradores en el acto mismo de resistir.

Investigaciones inútiles y búsquedas infructuosas – María Cruz Sueiro

Un evento inesperado, la irrupción de una cosa que no tiene nombre todavía. La escenificación nos lleva a preguntarnos: ¿Qué ha sucedido aquí? Hay algo ligeramente fuera de lugar, dislocado.

Al recorrer la exposición de María Cruz Sueiro la invitación es, más que encontrar la respuesta, adentrarse en la espesura de una incertidumbre de interrogantes ricos y de vital curiosidad.

Su formación como bióloga y artista le permite una dialéctica muy fina entre la evidencia y la pieza artística, el orden del método y el desorden del proceso, una obra que se despliega allí, en ese equilibrio sensible y arriesgado.

La instalación, conformada por dibujos de precisión y vivacidad delicadísima, anotaciones,  hallazgos y piezas científicas, recetas y dibujos de la infancia, da cuenta de un misterio que propone a los espectadores dejarse llevar por el oleaje de una ficción ensoñadora, compleja y subjetiva.

Paloma Formoso

La propuesta es adentrarse en un espacio de demora. Darse el tiempo para demorarse propicia que aparezca el silencio; apacigua los sonidos constantes que distraen y muchas veces apabullan. Es detenerse un instante en el espacio que te sostiene. Es escribir a mano y en papel una carta que llegará en algún -otro- momento, no importa cuándo.

En ese detenerse aparecen respuestas posibles a aquello que veníamos dándole vueltas; o ideas fortuitas y pensamientos renovados. Pueden aparecer preguntas, aliadas en desmembrar la trama establecida y proponer nuevas miradas.

El arte crea espacios de ficción e interpela a la realidad. Los espacios creados invitan a entrar, como a un bosque, o a un conjunto de flores, o en un cielo estrellado, y experimentar la multiplicidad de sentidos que se despliegan. Cada persona entrará y saldrá con sus propias preguntas e inquietudes.

Salir de la versión móvil