Realidad Sanmartinense

Puentes de Luz: 16 años trabajando para crear oportunidades inclusivas

Para continuar propiciando la discusión comunitaria sobre la problemática de accesibilidad e inclusión de personas con discapacidad en San Martín de los Andes, RSM habló con Luis Rodriguez, director ejecutivo de la ONG Puentes de Luz, un espacio que gestiona junto a numerosas familias desde 2006, para brindar entornos y herramientas de inserción social. Un repaso por su historia y las novedades que se vienen para el futuro.

“La fundación formal la hicimos en 2006, pero ya veníamos trabajando desde 2004 con dos madres, Angélica Zorrilla y Graciela Daqui. En ese tiempo, yo dirigía una ONG similar en Buenos Aires y quería hacer un cambio de vida, mudarme a Mendoza. Graciela se contactó conmigo para pedirme asesoramiento. Tiene dos hijos con discapacidad y me contó sobre la falta de servicios que había en San Martín, todo lo que había que generar, y que en Mendoza ya había espacios y herramientas creadas, pero acá faltaban. Ella me puso en contacto con Angélica y otras familias. Entonces hicimos una encuesta con 180 familias para ver qué necesidades tenían y así empezar a trabajar”, explica Luis sobre los comienzos de Puentes de Luz.

La principal inquietud sobre la que trabajan es qué pasa luego de que los chicos terminan la escuela, en su vida adulta. Para eso crearon el Centro de día, un ámbito de contención y desarrollo pedagógico y terapéutico, con profesionales especializados para guiar y brindar herramientas para apoyar la vida independiente y la convivencia social. 

Por otro lado, un punto que Puentes considera muy importante es propiciar ámbitos de ocio y tiempo libre. Para eso se creó el Club de amigos, un espacio gestionado por voluntarios y voluntarias, en donde se ofrecen actividades variadas y divertidas. “Este sábado, por ejemplo,  tienen prevista una matiné. La mirada está puesta en el disfrute y en crear alternativas para reunirse. Vivir de forma independiente, insertados en la sociedad, es un derecho humano, y la recreación es parte de ese todo”, cuenta Rodriguez.

En esa misma línea, trabajan sobre un programa de turismo con jóvenes, apuntado no solo a generar gratas experiencias, sino también a adquirir habilidades sociales a través de viajes compartidos. 

En lo que concierne al desarrollo productivo y laboral, el proyecto Sabor natural es la pata en la que participan activamente tres jóvenes, junto al deportista Miguel Manriquez. “Cuando llegó Miguel a Puentes me dijo: antes de quedarme ciego manejaba 5 hectáreas, ahora no sé si voy a poder manejar un invernadero”, dice Luis. Hoy en día producen blends gourmet con aromáticas y mermeladas artesanales con fruta fina, que comercializan en diferentes locales de la ciudad.

“En 2019 empezamos a trabajar en un proyecto que se ocupe del futuro de jóvenes con discapacidad, una vez que sus padres ya no estén. Es un tema complicado sostener la vivienda. Ante esta problemática, y gracias a diversos eventos y hazañas deportivas que fuimos generando, logramos conseguir un terreno para el proyecto Casa tuya, que no solo apunta a conseguir la construcción de departamentos, sino también de capacitar asistentes personales, que se encarguen de brindar apoyo en estos espacios. Tenemos equipo técnico capacitado con especialistas de Plena Inclusión, de España, y asistentes personales que se prepararon con especialistas de Asociación Azul y Universidad de la Plata, para adquirir herramientas que les permitan ayudar con la convivencia entre pares y realizar trabajos de integración”, comenta Luis.

El próximo paso de este proyecto será licitar la construcción de dos departamentos, con apoyo del IPVU y de la Universidad del Comahue. A esto se suma otra línea de trabajo, el formato “legado”, que fomenta la donación de propiedades a una buena causa, por parte de personas que quizás no tengan descendientes o así deseen gestionar sus bienes personales. 

Son muchos los proyectos que tienen entre manos en esta organización de la que participan  familias y vecinos, desde hace 16 años. “Estamos muy acompañados por la comunidad. En todo este tiempo, el apoyo de la gente, ya sea desde aportes económicos como el trabajo que realizan nuestros 50 voluntarios, colaborando en los eventos y en el Club de amigos, es lo más fuerte que tenemos. Sentimos que es la comunidad la que nos legitima como organización”, explica su director.

Durante la pandemia estuvieron asistiendo a familias con cajas de alimentos y a jóvenes con dispositivos tecnológicos para que pudieran seguir conectados. Ahora que las condiciones sanitarias lo permiten, trabajan en volver a ofrecer sus ya tradicionales eventos. “Se trata siempre de crear nuevas formas de financiamiento para seguir siendo una alternativa a las opciones estatales. Por eso también tratamos de incidir en políticas públicas, para que se reconozca el trabajo de los asistentes personales, que son muy importantes para llevar una vida independiente, fuera de instituciones. Para ello se necesitan modificar las normativas y que se financie desde las obras sociales”, concluye.

Salir de la versión móvil